PAULA PÉREZ | SANTIAGO
No hay vuelta atrás. La Consellería de Sanidade quiere desterrar definitivamente las llamadas "peonadas", denominación que se utiliza para referirse a las horas extras que realizan los médicos en jornada de tarde con el objetivo de aligerar las listas de espera. Y su alternativa es simple: una mejor organización que permita realizar más operaciones por la mañana. A pesar de la oposición de sindicatos y colectivos médicos a la supresión de la actividad extraordinaria, la conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, se mantiene firme y defiende que "no se han cerrado quirófanos" ni se ha rebajado "un euro" en los presupuestos. Lo resume todo en una frase: "gestión".
La decisión de la Xunta de eliminar las peonadas parte de un informe del Consello de Contas en el que se sugería que algunos médicos estaban desviando operaciones a la tarde para cobrar los pluses por horas extraordinarias, al tiempo que en los hospitales se reducía la actividad por la mañana. Por esta razón, Sanidade dio orden para que se dejase de operar por la tarde.
La polémica surge porque esto lo hace en medio de una situación sanitaria marcada por la pandemia de gripe A y sin renunciar a su objetivo de reducir las listas de espera. Sin embargo, en opinión de la conselleira, todo depende de cómo se organicen los recursos. "Hay que rediseñar el sistema para mejorar el rendimiento quirúrgico", explicó Farjas. Para conseguirlo son varias las herramientas que empleará Sanidade. Por un lado, potenciará la hospitalización a domicilio. También fomentará las consultas de alta resolución para que en un mismo día se hagan todas las pruebas necesarias para que el paciente salga con un diagnóstico concreto.
La Xunta trabajará por una mejor integración entre la atención hospitalaria y los centros de salud y se incentivará el proceso de implantación de las tecnologías de la información y la comunicación.Recurrir a centros concertados para ayudar a rebajar las listas de espera es otra de las posibilidades que se mantienen abiertas. La conselleira aclaró que están realizando todos los "esfuerzos" para mejorar la atención en los centros públicos y que se desviarán operaciones a clínicas privadas "cuando sea necesario".
Además, Farjas insistió en que no se suprimen las peonadas para ahorrar dinero, a pesar de que según el Consello de Contas algunos médicos cobraban hasta 60.000 euros al año.
La conselleira explicó que los equipos directivos de Sanidad trabajan "con el compromiso de transparencia", y anunció que en septiembre se dará a conocer la situación real de la demanda de pacientes en lista de espera de diagnosis y consulta". Añadió que el objetivo es reducir el tiempo de espera y priorizar la atención de los pacientes con patologías más graves.