ANA RAMIL | A CORUÑA
Los delitos por violencia sobre la mujer aumentaron un 73% en la provincia de A Coruña en los últimos dos años, al pasar de los 325 registrados en el primer trimestre de 2007 a los 562 detectados entre enero y marzo de este año, según los datos del Consejo General del Poder Judicial. Unas cifras que sitúan el incremento en A Coruña casi treinta puntos por encima de la subida gallega (este tipo de sucesos aumentaron un 46% en el mismo periodo de tiempo) y la colocan como la provincia en donde más se han disparado las agresiones contra las mujeres: estos delitos aumentaron un 47% en Pontevedra mientras que Ourense registró 64 casos más y Lugo, cinco.
Siete de cada diez delitos de este tipo registrados en A Coruña en el primer trimestre del año correspondieron a lesiones o malos tratos del varón sobre la mujer, con 430 casos. Le siguen las infracciones contra la libertad -que con 68 sucesos, representan más de la mitad de las cometidas en toda Galicia-, contra la integridad moral (20), los quebrantamientos de las medidas impuestas al maltratador (nueve) e incumplir las penas, los deberes familiares o violar la libertad sexual de la víctima, con cinco y dos casos, respectivamente.
Los expertos creen que esta subida de los delitos no obedece necesariamente a que cada vez se cometan más sino a que hay más mujeres que deciden denunciar al maltratador. "Normalmente las agresiones se producen cuando la mujer decide dejar la relación y esto ocurre cada vez con más frecuencia porque se sienten más protegidas, están arropadas por la ley de violencia de género", señala Belén López, trabajadora social del Centro de Apoyo Multidisciplinar a la Mujer de A Coruña, quien añade: "Pese a todo, somos conscientes de que es difícil dar el paso de denunciar ya que estas mujeres están bajo un síndrome de estrés postraumático por la violencia que llevan sufriendo muchos años, tienen hijos y sobre todo, miedo. Influyen muchos factores en que una mujer no denuncie".
Los datos demuestran una tendencia al alza. Sólo en A Coruña las denuncias por delitos de maltrato aumentaron un 26,8% entre el primer trimestre de 2007 y el de 2009, según los datos del Poder Judicial. Si hace dos años, 417 ciudadanos alertaban a la policía de una situación de violencia doméstica, la cifra aumentó a 529 en los tres primeros meses de 2009.
La mayoría de las denuncias, sin embargo, no son una iniciativa de la propia víctima sino que llegan después de un atestado policial, situación en la que 298 coruñesas decidieron demandar al maltratador, o cuando hay una parte de lesiones (en 169 casos). Además, otras 44 denuncias fueron interpuestas bien por los familiares o bien directamente por las fuerzas de seguridad del Estado.
Los datos del Poder Judicial revelan que pese a haber aumentado las denuncias de este tipo, las interpuestas directamente por las víctimas bajaron un 82% en la provincia coruñesa en tan sólo un año, ya que si en 2008 se interpusieron 102 demandas entre enero y marzo, la cifra bajó este año a 18. En el lado contrario, las denuncias interpuestas por la víctima una vez que hay atestado policial, que pasaron de 271 a 298.
Desde el Centro de Apoyo Multidisciplinar a la Mujer de A Coruña, donde trabajan directamente con víctimas de violencia de género, aseguran que "no se puede insistir únicamente en que las mujeres denuncien". "Hay veces que te gustaría decirle que lo haga de una vez pero hay que conocer cada caso y saber que la mujer está preparada ya que la denuncia va a suponer que su vida cambie completamente", señala Belén López, quien añade: "Por eso, desde el centro intentamos asesorarlas para que conozcan como es todo el proceso".
Esta trabajadora social coruñesa asegura que no hay un perfil claro de la mujer maltratada aunque sí que es cierto que "comparten rasgos de personalidad" porque hay mujeres que no permiten determinadas actitudes del hombre. "Pero en cuanto a nivel sociocultural, no hay único pefil", indica y añade: "Sí es cierto que personas de determinado nivel socioeconómico ya no acceden a algunos recursos".