AGENCIAS | SEVILLA
En las rupturas familiares, suele ser la mujer la que se queda con la vivienda que hasta entonces compartía la pareja. El juez y presidente de la Asociación Española Multidisciplinar de Investigación sobre Interferencias Parentales (Asemip), Francisco Serrano, defiende modificar la ley que regula esa adjudicación, que según afirma, responde a un feminismo que "no apuesta por la igualdad, sino por una nueva desigualdad basada en el resentimiento y en una falsa ideología de la discriminación de género", busca "el propio beneficio" y "repercute en la salud de los hijos". Francisco Serrano ha propuesto la redacción de un nuevo texto del artículo 96 del Código Civil en lo que se refiere a la atribución del uso de la vivienda para evitar "privilegios" de género y situaciones de "injustificable" discriminación.
Según Serrano, la reforma y modificación de la redacción de este artículo está "medida en términos de igualdad y pretende erradicar privilegios y consiguientes situaciones de injustificable discriminación", aunque vaticinó que, por ello mismo, "se va a ver atacada por los representantes de sectores sociales que se van a considerar lesionados en la pérdida de estatus del colectivo al que ilegítima y sectariamente dicen representar".
Desigualdad
El juez se refirió a "ese feminismo que apuesta por la implantación y perpetuación de una nueva desigualdad basada en el resentimiento y en una falsa ideología de la discriminación de género" y añadió que este planteamiento, "considerado políticamente correcto, es egocéntrico y sólo busca el propio beneficio", cuando los niños de padres separados, "por encima de todo, incluso de su derecho a seguir viviendo cómodamente en el mismo domicilio, a lo que tienen derecho es a la paz familiar y a ser felices con un padre y una madre que no anden a estacazos por cuestiones de índole material".
El letrado apostó por "conjugar y equilibrar todos los intereses en juego, priorizando el de los menores y eliminando elementos de confrontación y fricción familiar que terminan repercutiendo negativamente en la estabilidad psicológica, emocional e incluso somática de los hijos", y criticó que el poder legislativo "se empeña en vivir de espaldas a la realidad social".