AGENCIAS / C. V. | SANTIAGO
El conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, señaló ayer que altos cargos del anterior Gobierno de PSOE y BNG llevan a sus hijos a centros que segregan por sexos, pese a las críticas de ambas fuerzas a la decisión de la Xunta de renovar los conciertos educativos a los colegios que separan niños y niñas.
El conselleiro hizo esta afirmación, aunque no citó ningún caso concreto, ante el pleno, donde se creó gran revuelo y se registraron gritos de protesta de los diputados socialistas y nacionalistas desde sus escaños, cuando se debatía una iniciativa de Carme Adán, del BNG, que acusó al actual Gobierno de implantar una política para "desmantelar la escuela pública". Para Adán, "no se puede hacer más por ello en cinco meses", en los que la Xunta ha hecho una política de "privatización, antigallega y reaccionaria", mientras apuntó que el conselleiro ha contraído el mérito de "poner de acuerdo" a toda la comunidad educativa en su contra.
El socialista Guillermo Meijón indicó que la "agenda oculta" del PP en Educación es "totalmente transparente" ya que, a su juicio, reduce plantillas de profesores en todas las etapas educativas y ha eliminado el anterior sistema de gratuidad de libros de texto
Meijón también preguntó directamente al conselleiro si es partidario o no de segregar a niños y niñas en las aulas. A este respecto, Jesús Vázquez señaló que, según un informe jurídico de la Xunta, no se ajustaba a derecho la decisión del anterior Gobierno de excluir de los conciertos educativos a los centros de educación separada de niños y niñas.
"Ustedes sólo entienden de legalidad cuando les toca de su lado", señaló el conselleiro a la oposición, a la que también dijo que sorprenden sus críticas a la educación diferenciada por sexos, sobre todo "cuando miembros de sus partidos están haciendo este tipo de enseñanza". "Si quieren, podemos hablar aquí de personas de sus partidos, altos cargos, que llevan sus hijos a estos centros", apuntó, ante lo que acusó a PSOE y BNG de querer para ellos la libertad que pretenden negar "al conjunto de los gallegos". En esta línea, señaló que el bipartito "fue más allá" al haber concedido, "por presiones", ayudas a la Federación de Escuelas Familiares agrarias, que separa a los niños por sexos.