M. DE LA HUERTA / AGENCIAS | A CORUÑA / MADRID
Ni ordenadores, ni pizarras digitales ni aulas inteligentes. Lo que determina el éxito académico de los escolares es el nivel de estudios de sus padres y, sobre todo, el que éstos se impliquen, o no, en la formación de sus hijos. Ésta es una de las principales conclusiones a las que han llegado los autores del Informe de Inclusión Social en España 2009 de la Obra Social Caixa Catalunya, un trabajo que también pone de manifiesto que Galicia es una de las comunidades autónomas con menor tasa de abandono educativo.
Y eso en un panorama en el que España continúa con un abandono prematuro escolar muy alto. De hecho, las cifras españolas (31%) duplican la media de la Europa de los 27 (15,2%). El argumento de los autores del estudio se sostiene en datos contundentes como que el 73% de los nacidos entre 1971 y 1980 cuyo padre posee un título universitario también lo tiene, mientras que el porcentaje se reduce al 20% entre aquellos cuyo progenitor carecía de una titulación.
El director del estudio, Pau Mari-Klose, incidió ayer, durante su presentación, en que esa influencia se detecta desde muy temprano, en la etapa de Educación Infantil. Los padres con educación superior son 4,9 veces más proclives a escolarizar a sus hijos con 1 o 2 años, lo que, de acuerdo con los autores del estudio, "sitúa a los niños de entornos de bajo nivel educativo en situación de desventaja al inicio de la escolarización obligatoria".
La evolución continúa siendo divergente a lo largo del ciclo vital en función del nivel de estudios de los progenitores. En igualdad de condiciones, los estudiantes de 15 años con madre universitaria logran 25 puntos más en las pruebas PISA que aquellos cuyas progenitoras sólo tienen estudios primarios. Y es que el nivel de estudios de la madre es, según destacan los autores del estudio, el factor que más influye en el devenir educativo de los hijos. De hecho, hay 11,2 veces más jóvenes de 18 a 24 años que no tienen titulación de Secundaria postobligatoria en aquellos hogares en los que el nivel de estudios de la madre se queda en los primarios frente a las familias en las que los estudios maternos son universitarios.
El informe de Caixa Catalunya también establece una serie de diferencias en función del género, ya que los mayores déficits educativos se dan en los varones; y en la estructura del hogar, pues el riesgo de abandono escolar "es mayor en el caso de los hogares monoparentales".
Por otro lado, el estudio revela que el 42,6% de los jóvenes gallegos son titulados superiores y es una de las comunidades con menor tasa de abandono escolar, concretamente un 22,1%, nueve puntos por debajo de la media, frente a Baleares (44,2%), Andalucía (38%), Murcia (38,4%), Canarias (36,9%), Castilla-La Mancha (35,1%9 y Extremadura (34,8%), que presentan los niveles más altos.