AGENCIAS | MADRID
El Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española (CEE) lamentó ayer que el Congreso de los Diputados haya sometido a votación una iniciativa para reprobar las palabras del papa Benedicto XVI, y consideró que esta acción "pone en peligro el principio de libertad religiosa".
El grupo parlamentario de Izquierda Unida e Iniciativa per Catalunya Verds (IU-ICV) se quedó ayer solo en el Congreso; ningún otro grupo parlamentario apoyó su propuesta de reprobar a Benedicto XVI por las declaraciones en su viaje a África, el pasado mes de marzo, poniendo en duda la eficacia del uso del preservativo para contener el contagio de sida. Sólo el PSOE, finalmente, se abstuvo en la votación.
La proposición no de ley, defendida por Joan Herrera (ICV) y debatida en la Comisión de Cooperación Internacional para el Desarrollo, pretendía que el Gobierno español protestara "por vía oficial y diplomática", a través del embajador español, el ex alcalde de A Coruña Francisco Vázquez, ante la Santa Sede, contra las palabras del Pontífice.
El texto de la iniciativa, que reproduce la declaración de condena que aprobó el Parlamento belga para criticar las "inaceptables" palabras del Papa, no ha conseguido el apoyo de los representantes del PSOE, PP, CiU y PNV.
En su visita a África, Benedicto XVI dijo que "no se puede resolver el flagelo (refiriéndose al sida) con la distribución de profilácticos: al contrario, el riesgo es que se pueda aumentar el problema", apuntó.
Tras conocerse el resultado de la votación en el Congreso, la Conferencia Episcopal emitió un comunicado en el que señala que "la justa distinción entre Estado y sociedad y, más en concreto, entre Estado e Iglesia y entre el orden político y el orden moral, exige que las instituciones del Estado se abstengan de intervenir en el libre desarrollo de las instituciones religiosas, y en nuestro caso, de la Iglesia Católica, mientras no esté probado que atenten contra el orden público".
Según la Conferencia Episcopal, "tratar de interferir por medio de reprobaciones políticas parlamentarias en la guía moral que el Papa ejerce en la iglesia mediante su magisterio ordinario contradice seriamente el principio de no intervención y lesiona el derecho de libertad religiosa".
Por su parte, el director de la sala de prensa del Vaticano, Federico Lombardi, aplaudió ayer que el Congreso se negase a reprobar al Papa Benedicto XVI por sus declaraciones sobre el sida y el uso del preservativo. "Me habría asombrado que el resultado de la votación hubiera sido el contrario. Que el Parlamento haya rechazado la propuesta me parece lo más natural", aseguró Lombardi.
El portavoz vaticano, no obstante, no quiso hacer ninguna valoración sobre el hecho de que una propuesta de estas características hubiera sido admitida a trámite. Lombardi tampoco quiso comentar las afirmaciones de algunos parlamentarios españoles que ayer acusaron al Papa de "sembrar confusión" y calificaron sus palabras sobre el sida de "irracionales".