AGENCIAS | MADRID
El presidente del PP Mariano Rajoy anunció ayer que esta semana pedirá mediante enmienda la retirada de la ley del aborto para que "sea devuelta al Gobierno y no se tramite". El dirigente popular se apoya en la manifestación multitudinaria del pasado sábado contra el anteproyecto para afirmar que "no hay necesidad" de ella. Por su parte, el portavoz de CIU en el Congreso de los Diputados, Josep Antoni Duran, solicitó al Ejecutivo que escuche las voces de la marcha, aunque sean distintas a la suya.
Rajoy calificó, durante una visita a la localidad gaditana de Grazalema, de "éxito" la manifestación que el sábado pedía la retirada de la ley del aborto. En este sentido, recordó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que su "obligación es escuchar a la gente", "dejar la soberbia" y hacer caso a las miles de personas que pidieron la retirada del anteproyecto. En su opinión, quedó claro que la nueva legislación "no es necesaria" y "que divide a la gente". "El sábado había mucha gente que le estaba diciendo a Zapatero que hay que unir y no hay que dividir", reiteró el líder del principal partido de la oposición.
Mientras tanto, el presidente de UDC y portavoz de CIU en la Cámara Baja, Josep Antoni Duran, pidió al Ejecutivo que "escuche" opiniones distintas a la suya, como la de los manifestantes, especialmente con una ley "compleja, que afecta a muchos ámbitos éticos y morales". "Es una manifestación de cientos de miles de personas que hay que respetar y el Gobierno debe entender sus razones", recalcó Duran. En este sentido, instó al Gobierno a "corregir" algunos aspectos en el trámite parlamentario y aseguró que la interrupción del embarazo está "por encima de cualquier otro derecho, en contra de la doctrina marcada por el Constitucional".
"Como padre tengo que dar permiso a mi hija para que se vaya de vacaciones si no tiene 18 años, en cambio no tengo nada que decir si mi hija quiere abortar", añadió Duran, quien calificó esta ley de "inadmisible".
Por otra parte, el presidente del Congreso, José Bono, manifestó ayer que espera que la reforma de la ley del aborto que está llevando a cabo el Gobierno consiga "el máximo consenso posible". A su juicio, este asunto no es una cuestión de derechas o izquierdas, sino que "es algo que afecta desde el punto de vista social traspasando las ideologías de los partidos políticos". "Yo quiero que haya un gran acuerdo", señaló el presidente de la Cámara baja.