AGENCIAS | MADRID
El Partido Popular se comprometió ayer a modificar la nueva ley del aborto cuando llegue al Gobierno si tras su tramitación parlamentaria el texto permanece en los términos propuestos actualmente por el Gobierno socialista, según anunció la portavoz parlamentaria de este partido, Soraya Sáenz de Santamaría.
La portavoz del grupo popular arremetió contra el Ejecutivo por empeñarse en sacar adelante una reforma que carece de "consenso social" y choca contra la "opinión mayoritaria" de la sociedad. Además, la modificación -según Sáenz de Santamaría- ni siquiera cuenta con un apoyo unánime dentro del PSOE, a tenor de las últimas declaraciones de algunos dirigentes de este partido. "Me gustaría que el Gobierno reflexionara sobre lo que ha visto y oído esta fin de semana, no sólo de los manifestantes, sino también de los dirigentes del PSOE", apuntó.
Sáenz de Santamaría recordó que el PP presentará una enmienda de devolución a la reforma de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo esta semana y, si sale del Parlamento en sus términos actuales, la recurrirá ante el Tribunal Constitucional. Sáenz de Santamaría hizo notar que este tribunal sentó en su día una doctrina respecto a la ley actualmente en vigor que establecía un "punto de equilibrio" entre la situación de la madre y los derechos del no nacido. "Este equilibrio" no es respetado en la reforma que ahora promueve el Ejecutivo", señala.
Por su parte, la portavoz de Igualdad del Partido Socialista en el Congreso de los Diputados, Carmen Montón, aseguró ayer que no se cree que el PP vaya a modificar la nueva ley del aborto en caso de que llegue al poder, porque "con los avances sociales y el PP siempre pasa lo mismo: dicen que los cambiarán y luego nunca cambian nada".
Además, desde el PSOE insistieron en que el proyecto de reforma de la ley del aborto "es la mejor norma posible", que hace hincapié en la prevención y que es "más garantista" con las mujeres y los médicos. La secretaria de la Organización, Leire Pajín acusó al PP de actuar con "hipocresía" por pedir su retirada.
La Comisión Ejecutiva Federal del PSOE dio ayer su pleno respaldo a la nueva ley, dos días después de la manifestación contra ella celebrada en Madrid. En la rueda de prensa posterior, Pajín destacó que respeta a los manifestantes pero que este proyecto de ley "es el que comparte y apoya en todos sus elementos el PSOE", que "cree que es la mejor ley y por eso la ha llevado al Parlamento".
La número tres del PSOE insistió en que el proyecto ha sido objeto de mucho debate y consenso en el último año, aunque añadió que no puede prejuzgar el debate parlamentario, que será el que dé su forma "definitiva" a la nueva ley. Eso sí, dejó claro que no hay consenso posible con el PP, cuya única posición ha sido pedir que se retire.
Por otra parte, la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez consideró ayer que la manifestación de Madrid no fue contra el aborto, sino contra el presidente del Ejecutivo central, José Luis Rodríguez Zapatero.
Jiménez quiso matizar que en la marcha "había personas que se manifestaban contra el aborto, otras contra la reforma de la ley y había muchas personas que se manifestaban contra Zapatero". "Y lo digo porque eran tan parejos los gritos contra el aborto como los que gritaban Zapatero dimisión", apuntilló la titular de Sanidad.