AGENCIAS | MADRID
Investigadores de la Universidad de Stony Brook en Nueva York (Estados Unidos) presentan esta semana en Nature los restos fósiles de un primate similar a los lémures con 37 millones de años de antigüedad. El trabajo desecha la idea de que otro primate de reciente aparición en el panorama evolutivo, denominado Darwinius, sea el eslabón perdido entre los primeros primates.
Aunque el animal comparte varias características con los grupos primates superiores, entre ellos los humanos, un análisis pormenorizado revela que estos evolucionaron de forma independiente a través de una "evolución convergente".
Los científicos, liderados por Erik Seiffert, describen la mandíbula y los dientes de un recién descubierto primate del Eoceno. El animal era un familiar cercano del Darwinius, otro controvertido primate del Eoceno del que se afirmó que era el "eslabón perdido" de los inicios de la evolución de los primates superiores.
Tanto los fósiles descubiertos ahora como el Darwinius pertenecen a los adapoides, un grupo de primates que están extinguidos.