AGENCIAS | LONDRES / MADRID
Miles de sacerdotes anglicanos de Australia y Estados Unidos, entre otros países, podrían dejar sus iglesias para pedir ser acogidos por el Vaticano, según pronostican medios anglicanos tradicionalistas citados ayer por el diario The Times. Diócesis enteras, que se oponen a la ordenación de mujeres como obispos, podrían verse tentadas a aceptar la oferta del Benedicto XVI de entrar en comunión con Roma mediante prelaturas personales.
El anuncio del Vaticano se ve aquí como un duro golpe para los esfuerzos del arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, de evitar la ulterior fragmentación de la Comunión Anglicana, dividida por la consagración de mujeres obispos que reclama el sector más progresista del anglicanismo. Algunos anglicanos acusan en privado a la Iglesia de Roma de dedicarse a la "caza" de anglicanos y critican a Williams por capitular ante el Vaticano, señala el periódico británico.
Aunque esos críticos reconocen que Williams poco podía haber hecho para frustrar la acción vaticana, muchos expresaron su disgusto por la declaración conjunta que hizo con el primado católico, el arzobispo de Westminster, en la que reconocía "la común fe católica y la aceptación del ministerio de Pedro". En una carta enviada a sus obispos y al clero, Williams no oculta, sin embargo, su propia frustración: "Lamento que no haya sido posible alertaros antes de esto. Se me informó muy tarde del anuncio que pensaba hacer el Vaticano".
En este sentido, el obispo diocesano de la Iglesia Española Reformada Episcopal de la Comunión Anglicana, Carlos López Lozano, acusó ayer al Vaticano de intentar aprovechar el debate interno existente en la Iglesia anglicana en su beneficio.
"La noticia de acoger a anglicanos no supone ninguna novedad en el contexto de la política de Roma hacia los anglicanos; desde el siglo XIX, la Iglesia católica ha intentado absorber el mayor número posible de fieles e iglesias anglicanas", afirmó el prelado.
Por otra parte, López Lozano apuntó que el número de católicos romanos que ingresan en iglesias de la comunión anglicana "es muy superior" al de los que la abandonan en dirección a Roma. "No obstante, por cortesía, respeto y discreción, y siguiendo la tradicional política ecuménica de nuestra comunión, no solemos hacer públicos dichos datos", agregó. Asimismo, dijo que que los católicos que ingresan en el anglicanismo "tienden a integrarse plenamente y asumir su nueva identidad religiosa sin necesidad de la creación de estructuras especiales para ellos". "Los que realizan el camino inverso parecen necesitar de estas estructuras de soporte, dando la impresión de no poder asumir plenamente su nueva identidad romana", concluyó.