AIDA MOSQUERA | A CORUÑA
Tras la conversión del grupo de obispos y fieles anglicanos, los párrocos de A Coruña aseguran que no se trata de algo nuevo ni de "una avalancha" de religiosos, sino de un largo proceso que "ha dado sus frutos". Señalan que los nuevos católicos tendrán que atenerse a ciertas restricciones que implica su nueva religión y algunos, como Luís Rodríguez, consideran que el hecho de que los curas anglicanos que están casados puedan conservar su matrimonio supone "una burla" para los católicos que dejaron el sacerdocio para poder casarse.
En cuanto a la ordenación de las mujeres en la Iglesia católica, coinciden en que podría darse "en algún momento", aunque no lo ven como una posibilidad a corto plazo. Además, los religiosos coruñeses explican que la Iglesia vive en constante crisis e indican que la conversión de los anglicanos, más que una solución a la falta de vocación en la sociedad actual, refleja un acercamiento entre ambas Iglesias en busca de una "universal".