El príncipe de Asturias reflexionó ayer en su discurso de clausura de la ceremonia de los Premios Príncipe de Asturias 2009 sobre las consecuencias de la crisis económica y destacó que "en España la crisis nos muestra que necesitamos nuevas bases para crecer y generar empleo, que hagan posible que los ciudadanos puedan desarrollar sus vidas y las de sus familias con dignidad, seguridad, y confianza en el futuro". "España ha demostrado con creces en las últimas décadas cómo superar de forma ejemplar múltiples retos y tengo plena confianza en la capacidad que tenemos los españoles para construir un futuro más sólido y equitativo, de prosperidad y bienestar, que todos anhelamos", añadió.
Con alusiones a la situación mundial, a la crisis financiera y al paro, don Felipe pidió un trabajo "codo a codo y hombro con hombro" para que "salvando las legítimas diferencias", prevalezca "la generosidad, el sentido de la responsabilidad y por encima de todo, el interés general".
Respecto al paro, el Príncipe señaló que los Estados deben facilitar a quienes se encuentran en esa situación "la necesaria protección social, al tiempo que poner en marcha todos los medios precisos para que los jóvenes puedan encontrar trabajo y los desempleados puedan reincorporarse". También criticó de forma implícita el esfuerzo movido únicamente por el propio beneficio: "Trabajemos, en fin, cohesionados, codo con codo y hombro con hombro, con espíritu constructivo, con confianza e ilusión. Sólo así forjaremos una esperanzadora voluntad compartida", señaló.