MARÍA DE LA HUERTA | A CORUÑA
Se sienten solos, desatendidos y olvidados por las administraciones y la sociedad. Por eso quieren hacerse oír, para dar a conocer una enfermedad que ha cambiado sus vidas y la de los que les rodean. Decenas de afectados por el daño cerebral adquirido (DCA) participaron, durante toda la mañana de ayer, en las actividades de deporte adaptado celebradas en los jardines de Méndez Núñez de A Coruña para conmemorar el día mundial de esa dolencia.
"Estamos aquí para tratar de concienciar a la sociedad de que una vida salvada merece ser vivida de forma digna, y para lograrlo necesitamos apoyos, porque el daño cerebral es una epidemia silenciosa que aumenta día a día", explicó la presidenta de la Asociación de Daño Cerebral de A Coruña, Carmen Fernández Quiroga, quien además recordó que 300.000 españoles viven con una discapacidad por DCA. "En Galicia, dos de cada tres casos son consecuencia de accidentes cerebrovasculares (ictus) por una embolia, una trombosis, una hemorragia, etc., aunque también se producen por traumatismos craneoencefálicos en accidentes de tráfico, deportivos o laborales, por la aparición de tumores, por falta de oxígeno en el cerebro o debido a otras enfermedades", indicó Fernández Quiroga.
La presidenta de Adaceco -entidad que echó a andar hace ocho años y que cuenta con más de 300 socios de A Coruña y su área metropolitana- considera que los actuales servicios sanitarios no cubren suficientemente las necesidades de los pacientes con daño cerebral adquirido y lamenta el "vacío" que encuentran una vez reciben el alta hospitalaria. "Sin la ayuda de asociaciones como Adaceco, muchos de esos enfermos no podrían volver a salir de sus casas porque no hay una continuidad asistencial por parte de las administraciones, pese a que muchos de ellos son incapaces de realizar por sí mismos las tareas más cotidianas", subrayó.
Carmen Fernández también explicó que la intención de Adaceco -que hace poco menos de un año inauguró su nueva sede en las instalaciones del antiguo colegio Santiago Apóstol, en As Xubias- es completar un programa de atención integral para los afectados por DCA, de manera que puedan pasar en el centro estancias diarias desarrollando diferentes actividades rehabilitadoras y de socialización. "Para eso necesitamos, sobre todo, mejorar la dotación de personal", señaló la presidenta de Adaceco, quien indicó que las dificultades motoras son una de las consecuencias comunes de los pacientes con daño cerebral adquirido, además de otros problemas relacionados con el habla, la deglución, etc. "El daño cerebral cambia por completo la vida de los afectados pero, también, la de sus familias", reiteró.
Sobre la ley de dependencia, la presidenta de Adaceco precisó que "se gestiona individualmente", aunque reconoció que, tras la valoración, las ayudas "tardan demasiado en llegar". "Es una ley muy ambiciosa, pero si no se dota del presupuesto suficiente, no sirve de nada", remarcó.
Por último, Carmen Fernández explicó por qué, por tercer año consecutivo, Adaceco decidió celebrar el Día Mundial del Daño Cerebral con una jornada de deporte adaptado. "Los afectados necesitan encontrar espacios en los que se puedan relacionar, y uno de los aspectos que más facilita esto es el deporte", concluyó.