ANA RAMIL | A CORUÑA
Un picor continuo que incomoda al paciente a la hora de realizar sus tareas cotidianas o de relacionarse con los demás. Ésta es la principal característica de la dermatitis atópica, una enfermedad cutánea cuya incidencia se ha triplicado en las últimas décadas y que ya afecta a 280.000 gallegos, el 40% en la provincia de A Coruña. Los dermatólogos y pediatras de la comunidad alertan de que Galicia, por su clima, es una de las autonomías con más afectados y que, como ocurre con las alergias, hay épocas del año más propicias para sufrir un brote. Para estos pacientes, el otoño no es una buena estación. "Hay más humedad a lo que se unen posibles situaciones de estrés por la vuelta al colegio o al trabajo", señala la presidenta de la Sociedad Gallega de Dermatología (Sogade), Dolores Sánchez-Aguilar, quien ayer participó en Santiago en la presentación de una campaña informativa sobre esta patología promovida por la Asociación de Familiares de Dermatitis Atópica.
. Enfermedad. La dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel que se caracteriza por la presencia de lesiones enrojecidas y húmedas que provocan un intenso picor. Las ronchas aparecen en el cuello, parte superior del tórax o la cara cuando se trata de niños menores de un año y en los pliegues internos de codos, rodillas o muñecas al superar los tres años. Se trata de una reacción exagerada de la piel ante sustancias o estímulos ambientales que funciona por brotes. "Pese a ser una patología crónica, hoy en día, los fármacos permiten controlar y reducir el número de crisis", señala Sánchez-Aguilar.
. Causas. Es una patología de origen genético e inmunológico. "Surge por una alteración en el sistema inmunológico del ser humano pero también tiene componentes genéticos, es decir, los pacientes suelen tener algún familiar directo afectado", indica esta dermatóloga gallega. Además, se trata de una dolencia exclusiva de países desarrollados e industrializados. "En zonas del tercer mundo no hay esta enfermedad porque el sistema inmunológico se centra en evitar las infecciones o las bacterias pero en los países avanzados las terapias ya cumplen esta función y es cuando aparecen las alergias", añade.
. Factores ambientales. Una vez diagnosticada la patología, la dermatitis se agudiza en función del tiempo y la situación emocional del paciente. Su incidencia es mayor en las zonas húmedas y con lluvia -por eso Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco se encuentran a la cabeza del país- y el estrés suele aumentar o agravar los brotes. "El sol y el agua del mar son muy beneficiosos para estos pacientes ya que reducen el número de brotes. Cuantas más horas de sol tenga una región, menos casos de dermatitis habrá", indica la doctora Sánchez-Aguilar, quien pone de ejemplo los países nórdicos, donde esta patología es muy común.
. Incidencia. La dermatitis atópica afecta a entre el 5 y el 10% de la población, especialmente a los más pequeños. "Pese a que es una enfermedad que no tiene cura, los síntomas son más frecuentes durante la infancia", señala la presidenta de Sogade, quien añade: "Suele aparecer durante el primer año del bebé y los cuadros se vuelven más leves al llegar a la adolescencia".
. Tratamiento. Al margen de seguir una serie de consejos sobre higiene y contacto con los factores ambientales que favorecen la presencia de las lesiones, los pacientes cuentan con varios fármacos para aliviar los síntomas. El más utilizado es el inhibidor de calcina, que no tiene efectos secundarios y puede utilizarse entre los periodos de brotes. Sin embargo, este medicamento no evita, a veces, el tener que recurrir a los corticoides.
. Consecuencias. Los dermatólogos gallegos aseguran que esta patología no es "grave" aunque sí puede impedir que el paciente lleve una vida totalmente normal. "Algunos están muy condicionados por el picor constante que sufren", señala la presidenta de Sogade. Los médicos también recuerdan que no se trata de algo contagioso. "Las enfermedades de la piel están muy estigmatizadas", sostiene.