AGENCIAS | MADRID
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anunció ayer que España aportará 100 millones de euros adicionales hasta 2012 para "reforzar los esfuerzos tempranos" de la lucha contra el cambio climático. La cantidad, comprometida en la inauguración de la reunión sobre cambio climático que se celebra en Barcelona, es "insuficiente", un mero "bálsamo" o "acto publicitario" para las organizaciones ecologistas, que criticaron la ausencia en la cita del presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero.
Durante la inauguración de Barcelona Climate Change Talks 2009, la última ronda preparatoria de la Conferencia de las Partes de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, que se celebrará el próximo mes de diciembre en Copenhague, De la Vega defendió ante unos 4.000 representantes de 180 países la necesidad de tomar medidas inmediatas ya que, a su juicio, "no hay razón ni excusa para un fracaso que sería catastrófico para el planeta".
La aportación de estos 100 millones de euros es una decisión unilateral de España, después de que en el Consejo Europeo de la semana pasada en el seno de la UE se llegara a un principio de acuerdo para que, en caso de llegar a un pacto global en Copenhague, los Veintisiete aporten entre 500 y 2.100 millones de euros hasta 2012 para la lucha contra el cambio climático.
Asimismo, De la Vega subrayó que el futuro de la Tierra navega en "aguas agitadas" y que el cambio climático es "el mayor reto" al que se ha enfrentado jamás la humanidad. En su opinión, sería "muy peligroso" sobrepasar la "línea roja" de un aumento de dos grados centígrados en la temperatura del planeta Tierra.
Entre las actuaciones para evitar el calentamiento global, la vicepresidenta aseguró que en 2008 se invirtieron 120.000 millones de dólares en todo el mundo en energías renovables y auguró que en los próximos 20 años se invertirán cerca de cinco billones de dólares a nivel planetario que crearán "millones de empleos".
El anuncio del Gobierno ha suscitado polémica entre algunas organizaciones. El portavoz para el cambio climático de Ecologistas en Acción, Pablo Cotarelo, señaló que se trata de "una especie de bálsamo o contrapartida para intentar esconder la falta de anuncios realmente importantes que ha tenido el discurso de la vicepresidenta".
Por su parte, desde Greenpeace, Raquel Montón, criticó también la ausencia del jefe del Ejecutivo y señaló que, para la organización se trata de "un desplante y una falta de respeto a los gobiernos del mundo". "Su falta de consideración ante las demandas de la comunidad científica es vergonzosa", apostilló.