SOFÍA LÓPEZ / AGENCIAS | OURENSE
La negativa de los padres de Moisés, el niño aquejado de obesidad, de entregar a su hijo en el centro de menores de A Carballeira ha colmado la paciencia tanto de la Administración como de las autoridades judiciales. La Fiscalía de Menores de la Audiencia Provincial de Ourense presentó ayer en el Decanato una querella criminal formulada por el fiscal José Ucha contra el matrimonio formado por Luis Montoya y Margarita Gabarra, al que imputa los delitos de desobediencia y sustracción de menores, penados con condenas de hasta cuatro años de prisión, tal y como anunció en rueda de prensa el fiscal jefe, Florentino Delgado.
Delgado Ayuso explicó ayer en su despacho que el objetivo de la querella criminal, "fruto de una valoración muy meditada", es que los padres del menor "sepan que hay indicios de un hecho delictivo por negarse a cumplir una resolución de la Administración, con la posterior confirmación del juez", por lo que añadió: "No estamos dispuestos a que se tomen la justicia por su mano y menos que se permitan el lujo de no cumplir con la ley, porque nadie puede estar por encima de ella".
El fiscal jefe de Ourense recordó en reiteradas ocasiones que Luis Montoya y Margarita Gabarra "están ocultando a su hijo" y aunque matizó que no considera que exista un delito de malos tratos por parte de los padres de Moisés, "están en la obligación de entregarlo, y no lo hacen porque no quieren".
Delgado Ayuso añadió que el matrimonio "insiste en los medios de comunicación en que el niño está adelgazando y su salud es buena". En este sentido, dijo, "si el niño está bien, es todo estupendo y su salud no corre riesgos, la conducta propia de los padres sería que lo entregaran para que los profesionales pudieran hacer una valoración de Moisés durante el tiempo que haga falta y si se comprueba que sus progenitores han hecho los deberes, devolverlo a su ámbito familiar".
Delgado Ayuso lamentó que por parte de Luis y Margarita "existe una visión equivocada, porque creen que la Xunta de Galicia quiere quitarles a su hijo, pero lo único que pretenden es ayudarles, por lo que está claro que la Administración no es la mala de la película ni intenta arrebatarles la patria potestad ni la custodia del pequeño".
El fiscal jefe de Ourense también insistió ayer en que "como no podría ser de otra manera, lo que importa a la Fiscalía de Ourense es la protección del menor por encima de todo y más allá de las consideraciones mediáticas de los padres e incluso de las resoluciones de la Administración".
Visión "equivocada"
Florentino Delgado Ayuso señaló también que, a pesar de la gravedad de los hechos que se están produciendo en los últimos días, no han solicitado al juez "ni la detención de los padres de Moisés ni tampoco su traslado a prisión, al menor por ahora".
En este sentido, Delgado Ayuso matizó que "este procedimiento no tendría sentido porque se trata de unos padres que están equivocados en su forma de actuar" y explicó: "Su primera equivocación es en la valoración de su hijo y la segunda, la que me atañe, es el oponerse radicalmente y frontalmente a una decisión de la autoridad que está acaparada judicialmente".
El fiscal jefe de Ourense manifestó que antes de tomar otro tipo de medidas "daremos la última oportunidad al matrimonio para que entreguen a su hijo a la Administración, ya que de lo contrario, nos veremos en la obligación de actuar en consecuencia".
Delgado Ayuso recordó que la querella interpuesta ayer responde a una problemática surgida en octubre de 2008. "La Xunta alertó de que la salud del menor corría riesgo y se dictaron varias resoluciones tratándose el problema en el ámbito familiar". Sin embargo, dijo, "los padres no han tenido una conducta acertada".
Por su parte, la Xunta insistió ayer en que decidió asumir la tutela del niño por "el grave riesgo que existe para su salud". "Hablamos de una tutela, en toda caso reversible y temporal, y que no significa la ruptura de la relación familiar, dado que sus progenitores podrán visitarlo en el centro", aclaró.