ANA RAMIL | A CORUÑA
A Coruña es tierra de libros. Casi la mitad de las bibliotecas de la comunidad gallega están en suelo coruñés, lo que triplica los centros de este tipo que existen en las provincias de Lugo y Ourense y supone un 54% más que las que hay en Pontevedra, según los datos del Atlas Sociodemográfico de Galicia 2009 que cada año elabora Caixanova. La razón hay que buscarla en las ciudades. Santiago, con 68 bibliotecas y A Coruña, con 63, son los concellos gallegos que concentran un mayor número de bibliotecas, a gran distancia de la tercera en el pódium: Vigo, con 38. El resto de urbes se quedan en la veintena: 27 en Lugo; 25 en Ourense, 21 en Pontevedra y tan sólo 17 en Ferrol.
Pero para alcanzar las 291 bibliotecas abiertas -una por cada 3.910 habitantes-, la provincia de A Coruña no sólo se apoya en tener tres de las siete principales ciudades gallegas sino también en municipios que han apostado por el intercambio público de los libros. Entre ellos destacan Oleiros y Sada que, con nueve y seis bibliotecas en sus parroquias, se cuelan en el top ten gallego de los municipios con más bibliotecas. Lo mismo ocurre con los pontevedreses Ponteareas (ocho) y Vilagarcía (seis), que se sitúan como el noveno y décimo ayuntamiento con más establecimientos de este tipo.
Los datos de Caixanova revelan que la mayoría de lectores coruñeses residen en el área metropolitana de A Coruña o en las comarcas de Fisterra y Barbanza. Sin contar las ciudades y tras oleirenses y sadenses, los vecinos de Porto do Son y Dumbría son quienes pueden presumir de tener más bibliotecas en sus municipios, con cinco en cada caso. Le siguen Arteixo, Boiro, Cambre y Cee, con cuatro, y Cerceda, Muros, Narón, Padrón y Ribeira, con tres cada uno.
Tras la provincia coruñesa, Pontevedra es la que cuenta con un mayor número de bibliotecas (157), una cifra que supone tan sólo un centro de este tipo por cada 6.072 habitantes. Los municipios con más oferta, al margen de las urbes, son Ponteareas, Vilagarcía; Cambados, Porriño y Vilanova de Arousa, con cinco bibliotecas en su territorio; Bueu y Marín, con cuatro y Moaña, Redondela, Sanxenxo y Tui, con tres, respectivamente.
La situación empeora al llegar a Lugo y Ourense. Mientras los lucenses disponen de una red de 99 bibliotecas en toda la provincia, la cifra baja a las 94 en Ourense. Además, ningún municipio del este de Galicia supera las cuatro bibliotecas en sus límites, según el Atlas Sociodemográfico 2009. En Lugo tan sólo Mondoñedo cuenta con cuatro bibliotecas, después tener dos centros es lo más habitual, algo que ocurre en Burela, Outeiro de Rei, Vilalba o Ribadeo, entre otros. Al pasar a la provincia de Ourense, el número de bibliotecas máximo por concello -más allá de las ciudades -es de tres: en San Cristovo de Cea. Ya con dos lugares donde coger libros de préstamo se encuentran Leiro, San Cibrao das Viñas o Verín.
Contar con un establecimiento público en el que cualquier usuario puede llevarse a casa las últimas novelas, vídeos y música o en el que es posible desde leer el periódico hasta asistir a una sesión de cuentacuentos o conectarse a internet es cada vez más frecuente, pero todavía no está al alcance de todos los gallegos. Un total de 59 concellos de Galicia no disponen de ninguna biblioteca dentro de los límites del municipio.
Ourense es la provincia en la que hay mayor déficit de bibliotecas ya que los vecinos de treinta ayuntamientos tienen que desplazarse a otro concello para poder leer libros de prestado. Lo mismo ocurre en once pueblos de Lugo y ocho de Pontevedra. En el caso de la provincia de A Coruña, los municipios sin bibliotecas ascienden a diez: Cabanas, A Laracha, Malpica, Mazaricos, Monfero, Oza dos Ríos, Pobra do Caramiñal, Santiso, As Somozas y Toques.
Pese que A Coruña dispone de más bibliotecas, Lugo y Ourense ganan en número de centros de este tipo por habitante (con uno por cada casi 3.600 habitantes, frente a los 3.900 ). Eso sí, los coruñeses son quienes tienen más a mano el coger un libro e iniciarse en el hábito de la lectura.