AGENCIAS | OURENSE
El titular del juzgado de Instrucción número 2 de Ourense ha requerido a los padres del menor ourensano que padece obesidad que lo entreguen en plazo de cinco días o desvelen dónde se encuentra el niño, que está en paradero desconocido para las autoridades públicas desde que se ratificó la concesión de la tutela a la Xunta, mientras que la Fiscalía no ha propuesto nuevas medidas.
El abogado de la familia del niño, José Manuel Rodríguez indicó que el magistrado ha solicitado a los padres que entreguen al niño "bajo apercibimiento de comisión de un delito de desobediencia". Otra opción que tienen es decir dónde está. Por su parte, la Fiscalía de Oruense ha sido "prudente" porque "no ha pedido la prisión provisional" de los progenitores y "podría haberlo hecho". Rodríguez explicó que "ahora de lo que se trata es de seguir trabajando y remando. El objetivo es buscar el beneficio del niño".
Los padres del menor de 9 años, que actualmente pesa 70 kilos pero llegó a superar los 90, mantuvieron ayer ante el juez que no entregan a su hijo porque entienden que se le puede ocasionar "un grave daño" con su ingreso en un centro de menores "abandonando su entorno familiar y comunitario".
Luis Montoya y Margarita Gabarres tuvieron que comparecer en calidad de imputados por la querella criminal presentada contra ellos por la Fiscalía de Ourense por un delito de desobediencia y sustracción de menores, ya que se niegan a entregar a su hijo para que ingrese en el centro de menores de A Carballeira, a propuesta de una resolución de la Xunta, para que sea tratado de su obesidad.
El primero en comparecer ante la autoridad judicial fue el padre del niño, Luis Montoya, tras lo que lo hizo la madre. En todo momento, en la tercera planta de la Audiencia Provincial, los padres estuvieron acompañados por el hermano de Luis.
Tras las correspondientes declaraciones ante el juez, el abogado de los progenitores atendió a los medios de comunicación a la salida de la Audiencia Provincial de Ourense y aseguró que sus clientes se habían "enterado" de que tenían que comparecer ante el juez "a las diez menos cinco de esta mañana (por ayer)" a través de una "llamada telefónica".
Por último, el abogado de la defensa aseguró que , durante la declaración, el juez llegó a "sugerir" la "posibilidad" de que el pequeño se encontrase en Barcelona. En este sentido, el letrado explicó que sus clientes garantizaron en todo momento que "en ningún caso" el menor "jamás salió de la comunidad autónoma de Galicia".
Pueblo Gitano
Por otra parte, la Asociación Pueblo Gitano aseguró ayer que la solución al problema de este pequeño "no es la presión judicial" y defendió una resolución "pactada y beneficiosa" para todas las partes.
Después de la decisión del juez, el colectivo resaltó que el magistrado "se está pasando de la raya con la actitud que ha adoptado ante este caso". "Sinceramente consideramos que tiene obsesión en perjudicar a unos padres que están en una comisión para la búsqueda de una solución pactada, que está compuesta por la Xunta, el abogado de la familia, los padres y Sinai Jiménez, presidente de la Asociación del Pueblo Gitano de Galicia", señalaron fuentes de esta organización.