AGENCIAS | MADRID
Las peticiones de ayuda a Cáritas para alimentación y para afrontar dificultades a la hora de mantener la vivienda subieron casi un 41% durante el primer semestre de 2009 son la llegada de 200.000 nuevos solicitantes, según el Informe del Obervatorio de la Realidad de Cáritas.
Esta "avalancha asistencial", explicó la coordinadora del área de Análisis Social y desarrollo de la organización, Ana Abril, es producto de la crisis económica "que ha obligado" a la entidad de la Iglesia Católica a aumentar en un 58% el número de ayudas alimentarias y en un 50% las ayudas a la vivienda.
Hombres divorciados, pequeños empresarios arruinados y personas mayores -en especial viudas- que avalaron con su casa la compra de una vivienda para sus hijos, son algunas de las personas que se acercan a Cáritas para pedir ayuda. "En 2008 perdieron sus trabajos y ahora, cuando ya han agotado las prestaciones y subsidios, están perdiendo sus casas", señala Abril.
En estos seis meses también ha cambiado el perfil de las personas que buscan apoyo. Hay jóvenes en busca de su primer empleo, parados de más de 45 años, desempleados procedentes de la construcción, la hostelería y la industria, familias jóvenes con niños pequeños, mujeres solas con cargas familiares y hombres divorciados.