AGENCIAS | BARCELONA / MADRID
El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, anunció ayer en Barcelona que su formación presentará en el Congreso de los Diputados una iniciativa parlamentaria para proteger la maternidad y ayudar a las mujeres embarazadas. Además, expresó su rechazo a la ley del aborto promovida por el Gobierno socialista y recalcó que "el derecho más importante y sagrado es la vida humana".
La proposición del grupo popular contempla la ampliación de la baja de maternidad de 16 a 20 semanas y una baja prenatal y remunerada para los 20 días previos a la fecha prevista para el parto, según el borrador del texto. Además, el PP solicita que las menores de edad embarazadas tengan derecho a la adaptación temporal del periodo de escolarización, de modo que puedan cursar las enseñanzas en varios años académicos.
Asimismo, los populares plantean que, "en los casos en los que resulte médicamente aconsejable", se potencien los sistemas de atención escolar domiciliaria a las menores. Para todo ello, el centro docente debe implicarse en facilitar la formación de la alumna embarazada. Además, piden que las menores tengan derecho a recibir otras prestaciones especiales, como son la educación para la maternidad, apoyo psicológico antes y después del parto, formación afectivo-sexual, e intervención familiar. Estos "apoyos y derechos" se reconocen también al padre menor de edad "que pueda justificar un comportamiento de paternidad responsable".
Por otra parte, la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, afirmó ayer que "en este país se legisla en el Parlamento y en ningún caso desde los púlpitos", en referencia a las palabras pronunciadas hace unos días por el secretario general de la Conferencia Episcopal Española, el obispo auxiliar de Madrid, Juan Antonio Martínez Camino, quien aseguró que los políticos que apoyen la reforma del aborto serán excomulgados.
En la misma línea, la ministra de Sanidad Trinidad Jiménez consideró "inaceptables" las declaraciones de Camino. "Hay personas católicas que tienen una aproximación a la vida, a la sociedad, a lo que pueda ser la interpretación de los principios y valores de la Iglesia más adaptados y flexibles a lo que es la sociedad actual", argumentó la titular de Sanidad, para añadir que "incluso" hay políticos católicos que, aunque rechacen el aborto, "jamás se pronunciarían en esos términos".