Con el papel que juega la Atención Primaria, el primer escalón para el paciente en el sistema sanitario, los doce médicos, pediatras, enfermeros e investigadores que firman el análisis se plantean cuál debería ser la composición de estas unidades. Su principal conclusión, que debería ser "variable" para ser capaces de dar respuesta a los diferentes modelos organizativos.
Por eso el comité de expertos pone en duda la ratio de 1.500 usuarios por cada médico "con un consenso relativamente extendido". De cambiarse esta situación podrían acabar dos errores comunes: olvidar que existe una variabilidad amplia en la población que usa esos servicios y, dos, cerrar las plantillas según un único modelo de prestación de servicios y a una forma uniforme de contratar a los profesionales. Los nuevos cupos que proponen se calcularían en función de la población atendida, ponderada por edad y ajustada "a las realidades locales". La determinación de una media "estable" no debería impedir, según el informe, ofrecer "la oportunidad de trabajar" con reducción de jornada o mayores cupos "y remunerando en función de ello con horas de jornada complementaria".