AGENCIAS | MADRID
El 80% de los españoles consume 9,7 gramos de sal al día, una media que prácticamente duplica la cantidad recomendada por la OMS, situada en los cinco gramos diarios. Son datos de los estudios sobre la ingesta de sal en España y los alimentos más salados de la dieta, presentados ayer por el presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y nutrición (Aesan).
Según el estudio sobre la ingesta de sal, realizado por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid, con una muestra de 416 hombres y mujeres de entre 18 y 60 años y procedentes de 15 provincias escogidas al azar, el 75% de la sal que se consume en España proviene de alimentos procesados fuera del hogar.
Las principales fuentes de esta sal que nada tiene que ver con el uso que los españoles hacen del salero a la hora de cocinar o en la mesa, son los embutidos -26%-, en especial el jamón curado. En segundo lugar destaca el pal, con un 19% de la sal consumida diariamente, y, a continuación, los lácteos y sus derivados, sobre todo el queso, con un 7%. El último lugar lo ocupan los platos preparados, con un 5% que incluye raciones precocinadas y congeladas.
En cuanto al estudio sobre los alimentos más salados de la dieta, según el análisis de más de 1.200 productos, realizado por la OCU, tienen un elevado contenido en sal alimentos como las aceitunas, salsas, sopas, surimis, ahumados y los filetes de anchoa, siendo este último el alimento que más sal contiene.
Aunque en un grado medio, también tienen sal los aperitivos salados, los cereales, la comida rápida y las conservas de pescados o vegetales. Y, en bajos niveles, alimentos considerados a priori dulces, como los bollos, las galletas y la mantequilla.
El presidente de Aesan, Roberto Sabrido, señaló durante la presentación de los estudios, que "es necesaria una intervención urgente" para reducir el consumo de sal. Aseguró que reducir unos tres gramos de la ingesta diaria "puede evitar 7.000 muertes al año" causadas por isquemias cerebrales e infartos.