AGENCIAS | SANTIAGO
El Consello da Cultura Galega (CCG) propuso ayer al Parlamento de Galicia que impulse la constitución de una comisión parlamentaria específica para abortar la planificación "consensuada" del desarrollo del Plan Xeral de Normalización Lingüística, que deberá elaborarse "en los próximos meses" para su aplicación "en la presente legislatura".
En rueda de prensa, el presidente del CCG, Ramón Villares, anunció que hizo entrega durante la mañana de ayer a la presidenta de la Cámara, Pilar Rojo, y a los grupos parlamentarios del documento que recoge la propuesta institucional, acordada por unanimidad durante el plenario celebrado el 17 de noviembre y elaborada durante los últimos meses por la sección de Lingua, Literatura e Comunicación del Consello, coordinada por el director de la editorial Galaxia Víctor Freixanes.
Villares aclaró que la institución que preside se siente "legitimada" y "con voz suficiente" para tomar parte en el actual debate social que rodea a la lengua gallega, e instar "a que la sociedad haga de la lengua algo más neutral" en base a los principios defendidos por el galleguista y ex presidente del CCG Ramón Piñeiro. "Un objetivo claramente constructivo, para contribuir y no a empeorar las cosas, sino a mejorarlas", aclaró.
Durante la lectura del documento, Freixanes incidió en que las líneas "maestras" de la política lingüística en Galicia y "cualquier modificación sustantiva de la normativa legal vigente" deben estar "arropadas por un amplio consenso" y, "en ningún caso, se deben tomar medidas que supongan pasos atrás en el proceso de recuperación" del gallego.
Freixanes recordó que la finalidad principal del Consello da Cultura es la "defensa y promoción de los valores culturales gallegos" y, sobre todo, "fomentar la lengua y cultura gallegas", además de "elevar a los poderes de la Comunidad autónoma informes y propuestas a favor de su defensa y promoción" -como recoge el Estatuto de Autonomía-.
El director de la editorial Galaxia alertó de que el debate sobre las lenguas "se fue intensificando" hasta llegar a un punto "seriamente perjudicial para los intereses generales", al "degenerar en polémicas irracionales" en las que "se llegan a poner en cuestión las bases sobre las que se sustenta" la identidad y cohesión social gallega.
"La asociación entre el idioma gallego y la imposición, por una banda, y el idioma castellano y la libertad, por otra, resulta una grosera falsificación de la realidad que carece de toda base en la historia, remota y reciente", aseveró.
Víctor Freixanes recordó que la lengua gallega "necesita de un apoyo especial para superar su posición actual de desventaja, resultado del maltrato que recibió en el pasado" y abogó por incidir en una "competencia plurilingüe" -castellano, gallego, inglés y portugués- de la sociedad para marcar "el potencial de fortaleza y de riqueza" que representa la convivencia de varios idiomas.
Debate "sereno"
Por ello, destacó que "el discurso de acusación y sospecha constante contra el gallego" debe ser sustituido por "una atmósfera de debate sereno" para la búsqueda de "acuerdos amplios", con el objetivo de "restablecer unas bases sólidas" de cara a la "recuperación del gallego".
"Será imposible avanzar hacia este objetivo a base de improvisación y de la imposición de medidas que no cuenten con un amplio consenso político, social e institucional", criticó, al considerar que este tema "atiende a la sociedad en su conjunto" y no "en el ámbito de los programas y debates políticos".
Asimismo, incidió en que los responsables políticos "deben impulsar un discurso público en que el idioma deje de formularse en términos de problema y pase a comprenderse en términos de recurso o activo social".