AGENCIAS | ALICANTE
Un profesor juzgado en Alicante se enfrenta a una condena por una falta de vejaciones y otra de maltrato, según solicita la acusación particular, después de que castigara a una alumna cara a la pared por no hacer las tareas. El ministerio fiscal solicitó, por su parte, la libre absolución del docente.
El profesor fue denunciado juzgado por castigar a una alumna a copiar más de cien veces "debo hacer lo que me manden" y por ponerla cara a la pared por no traer los deberes, según informó ayer el abogado del padre de la menor, Jaime Martín de Santa Olalla, que ejerce de acusación particular en el caso.
Según De Santa Olalla, el juicio viene motivado por una denuncia que interpuso el padre de la menor después de que ésta le contara que su profesor "la había castigado mirando a la pared" por no traer los deberes, momento en el que "se angustió y vomitó". El letrado apuntó, además, que en la versión del padre, tras la arcada, el profesor obligó a la menor a recoger el vómito y a continuar con el castigo.
Asimismo, el letrado indicó que el profesor reconoció ayer los castigos por no traer los deberes durante su declaración en la vista, pero "negó que la niña vomitara" y por tanto que la obligara a recoger la regurgitación.
Después del testimonio del profesor, el fiscal solicitó la absolución, mientras que la acusación particular pidió que fuera condenado por una falta de vejaciones y otra de maltrato. Después, el juicio quedó visto para sentencia.
Por su parte, el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, aseguró ayer que las sanciones a los alumnos "no deben ser puramente un castigo", sino que deben ser "educativas".
Gabilondo consideró que "la sanción no es la mejor de las soluciones, pero muchas veces es una necesidad que debe ir acompañada de procesos educativos".
"A mí no me parece que el mejor modelo sea mirar o no a un lugar o a otro o ponerle a uno haciendo no sé qué tipo de cosas", consideró el titular de Educación, quien abogó por "trabajar más por procesos educativos y de mediación", señaló.