ANA SAÁ | A CORUÑA
Juegan a ser mayores, pero en realidad algunas de ellas puede que ya lo sean. Si antes jugaban con las muñecas a los diez años, ahora a esa edad o antes las niñas ya piensan en la moda e incluso en el maquillaje. Las nuevas generaciones de adolescentes están cambiando. Y es que el inicio de la pubertad femenina se ha adelantado un año en solo década y media, según un estudio europeo sobre cómo está cambiando la edad de inicio de la adolescencia. Si en 1991 la media de edad del inicio de la pubertad en las niñas se situaba en 10,88 años, en 2006 había bajado a 9,86 años. Estos son algunos de los datos que se desprenden de la investigación, publicada en la revista médica Pediatrics.
La formación del botón mamario y la aparición del vello púbico marcan el comienzo de esta etapa. La pubertad se da dos o tres años antes de la primera regla o menarquia, que en Galicia se sitúa en torno a los 12,7 años. "En el último siglo se ha acelerado el crecimiento y la edad de desarrollo de la población, pero estamos en consonancia con otros países", indica José Luis Chamorro, pediatra gallego especializado en endocrinología.
Algunos de los factores que influyen en este adelanto son la nutrición (a mayor peso, más adelanto), la raza (con las adopciones los pediatras observan que desarrollan antes los niños de otras razas diferentes a la europea) y la genética. "En los últimos años vemos que es más frecuente que se adelante la edad de la pubertad en las niñas que en los niños", señala Chamorro.
Cuando una niña de seis u ocho años empieza a desarrollar pecho e inicia la pubertad, los pediatras y endocrinos realizan pruebas hormonales para conocer la causa. "En estos casos se le aplica un tratamiento hormonal, consistente en una inyección cada 28 días, que frena la pubertad hasta la edad en la que el hueso ya está maduro", explica este pediatra gallego.
¿Cuáles son las causas de este adelanto? Aunque no se conocen con exactitud, los investigadores del estudio señalan a los disruptores endocrinos -contaminantes que actúan como hormonas en el cuerpo-como uno de los motivos del cambio. Sin embargo, José Luis Chamorro añade a esto la alimentación. "Algunos alimentos contienen hormonas y estrógenos que pueden influir en el desarrollo normal de nuestro cuerpo", indica. Por eso, el pediatra aconseja una dieta mediterránea y variada. "Si un alimento tiene contaminantes químicos, comer variado preservará del abuso de ese producto", añade. Además, recomienda no abusar de productos cosméticos durante el periodo del embarazo.
El sobrepeso también podría estar asociado a la pubertad precoz. Para Eduardo Yáñez, ginecólogo y presidente de la Sociedade Galega de Contracepción, el peso es uno de los factores que influye en la menarquia. "Si la alimentación mejora, la adolescente tendrá el peso necesario en función de su sistema endocrino femenino", asegura.
Por su parte, Gonzalo de Castro, cirujano gallego especialista en Senología y Patología Mamaria, añade a esta lista los nuevos estilos de vida. "La sociedad ha experimentado cambios en la alimentación y los estilos de vida y esto podría influir también en la pubertad precoz", indica.
El adelanto de la pubertad podría provocar también un aumento en la frecuencia de cánceres en la edad adulta de las mujeres. "Cuando se adelanta la menarquia, se retrasa la menopausia, por eso la incidencia de un cáncer de mama o de útero puede ser mayor, ya que el cuerpo está expuesto a una mayor acción de las hormonas ováricas", explica el ginecólogo gallego Eduardo Yáñez.
En esta línea se expresa también Chamorro. "No es una consecuencia directa, pero sí es cierto que en esos casos la mujer está expuesta a estrógenos durante más años", indica. "Cuanto más tarde aparece la regla, menos riesgo", añade el pediatra.
El principal indicio de que una niña ha iniciado la pubertad se observa sobre todo en el crecimiento del pecho, que se da cuando la joven alcanza el 17% de tejido graso en su cuerpo. "Aún no es muy frecuente, pero cada vez se ven más niñas con pechos bastante grandes para la edad que tienen", señala el cirujano Gonzalo de Castro. "Con una pubertad temprana se desarrolla antes mucho pecho, lo que puede condicionar problemas estéticos en el futuro", añade. En estos casos se recurre a tratamientos hormonales que puedan hacer que el pecho "regrese" a su tamaño.
La edad de la primera consulta en la unidad de senología del hospital Xeral de Vigo, por ejemplo, ha bajado de los 18 a los 14 años y detrás de esto podrían encontrarse factores hereditarios o genéticos.