AGENCIAS | MADRID
La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, aseguró ayer que el aumento de la incidencia del tabaquismo en España "se debe al incumplimiento de la actual ley antitabaco en los locales públicos", como cafeterías, bares y restaurantes.
Según afirmó la ministra en declaraciones a Antena 3, cuando se aprobó la ley en España "alrededor de un millón de personas dejaron de fumar, pero después la ley se dejó de cumplir en muchos de sus términos". En este sentido, señaló que la reforma legislativa que plantea su departamento "es necesaria para generar el hábito de convivencia social".
Preguntada por las declaraciones del consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Juan José Güemes, en las que criticó este aumento de la incidencia del tabaquismo, la ministra señaló que "hay que diferenciar" entre los consejeros de las comunidades autónomas y los responsables nacionales del Partido Popular.
En este sentido, la ministra señaló que "ningún partido político ha rechazado que se reforme la ley porque todos entienden que hay una causa de salud pública y una razón de protección de la salud".
Asimismo, Jiménez afirmó que "no hay plazos" para esta reforma, ya que considera más importante trabajar "de manera sólida" con los grupos parlamentarios, sociedades científicas y asociaciones para lograr el consenso social.
En cuanto a las consecuencias que puede tener para los hosteleros la futura norma, la ministra de Sanidad destacó que las reformas que se han hecho en Italia "no han provocado ningún efecto económico negativo en el sector". Además, recordó que "sólo el 1% de los locales hizo reforma" y, en todo caso, se hizo en un determinado momento, por lo que "ya se ha producido una amortización de sus inversiones".
A pesar de ello, aseguró que va a seguir hablando, para que se entienda como un "beneficio social" para la salud, que "no perjudica a nadie" y que va a tener un "coste cero".
Respecto al consumo de alcohol entre los jóvenes, Jiménez reconoció que no se ha planteado ninguna reforma legal. "Tenemos un problema de consumo de alcohol muy desordenado en los menores", señaló, añadiendo que "ya está prohibido" que los menores consuman alcohol, por lo que consideró que "no hay que introducir ninguna novedad ni existe ningún problema legal".
Como posible solución, la responsable de Sanidad hizo hincapié en que "lo que hay que hacer es un tratamiento integral sobre cómo abordar el consumo entre los jóvenes, y trabajar con escuelas y padres".