REDACCIÓN / AGENCIAS | A CORUÑA / SANTIAGO
Los hosteleros gallegos rechazan el endurecimiento de la ley antitabaco que prevé el Gobierno -que impedirá fumar en cualquier establecimiento público cerrado-, ya que calculan que les llevará a perder entre el 40 y el 45% de sus clientes. Los empresarios creen que esta normativa fomentará nuevas fórmulas de ocio como reuniones en domicilios particulares.
"La nueva ley no hará más que acrecentar la crisis por la que pasa el sector, trayendo a nuestros negocios la ruina definitiva y provocando grandes pérdidas tanto económicas como de empleo", señalaba ayer el presidente de la Asociación de Empresarios de Hostelería de A Coruña, Héctor Cañete.
Por su parte, la Federación Española de Hostelería estimó ayer que la prohibición de fumar en restaurantes y bares supondrá el cierre de 70.000 locales (de los 360.000 existentes), 200.000 desempleados (de los 1,2 millones de trabajadores) y una caída de las ventas del 10%.
El presidente de esta organización José María Rubio está convencido de que la prohibición total de fumar el sector ocasionará "el cierre de miles de empresas, la pérdida de puestos de trabajo y la ruina" del sector, y ha indicado que esta estimación de cierre de negocios y de parados se ha extrapolado de lo que ha ocurrido en Irlanda, "el único país con prohibición total de fumar".
En este sentido, recordó que en dicho país se ha cerrado, entre los años 2004-2008, el 24% de los bares y el 8,6% de los restaurantes. Aseguró que los hosteleros "no están a favor del tabaco", pero sí en contra de medidas que supongan "la ruina del sector".