S. REGUEIRA | PONTEVEDRA
Información no es sinónimo de conocimiento. Es una de las conclusiones del estudio Coñecementos e actitudes sexuais en mozos e adolescentes que ayer presentó en Pontevedra la Sociedade Galega de Sexoloxía. Una encuesta a 300 adolescentes y jóvenes de 13 a 21 años que pone de manifiesto la pervivencia de tópicos referidos al tamaño del pene, la posibilidad de un embarazo en las primeras relaciones o el escaso uso de métodos que prevengan los contagios.
Los impulsores del estudio resaltan como "sorprendentes" las respuestas sobre la homosexualidad: un 26,4% de los encuestados varones declara que "no la acepta", está mal vista o incluso les "da asco". Por su parte, las chicas son "más permisivas y tolerantes", en palabras de Manuel Varela Salgado, presidente de la Sociedade Galega de Sexoloxía: ocho de cada diez considera que la atracción por personas del mismo sexo es "una orientación personal que no debe generar ningún tipo de discriminación".
En opinión de los expertos, este tipo de datos -sumados al deficiente uso de métodos de protección que eviten el contagio de enfermedades de transmisión sexual- ponen de manifiesto que los varones continúan siendo "bastante conservadores", lo que atribuyen a la pervivencia del machismo en la educación sexual que reciben los chicos frente a las mujeres, más informadas y cuya educación "ha evolucionado más estos años".
Sorprende también que la mayoría de los adolescentes está bien informado sobre el embarazo, "pero nos llamó la atención que aún no se haya avanzado demasiado en los métodos anticonceptivos", indican los sexólogos. La gran mayoría declara conocer los preservativos o los anticonceptivos orales (la información sobre el DIU cae hasta el 30,8% en los varones y el 41,2% en las mujeres), pero los índices se desploman si se les pregunta cuáles utilizan. El 64,7% de los varones declara no utilizar preservativo (aunque la mayoría conoce este método), mientras que el 61% de las mujeres afirma exigirlo en sus relaciones sexuales, si bien pocos de sus compañeros están dispuestos.
El hecho de que sólo el 35,3% de los varones utilice preservativo preocupa especialmente a los expertos, tanto por temor a embarazos no deseados como, muy especialmente, por el riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual. Precisamente el estudio revela que el conocimiento de estas enfermedades sigue siendo limitado. La mayoría (aproximadamente siete de cada diez adolescentes) declara saber qué es el sida, pero los porcentajes se reducen sensiblemente en el caso de la gonorrea (sabe de ella un 38,13% de los alumnos), sífilis (34,11%) y herpes genital, el gran ignorado ya que sólo un 15% afirma tener datos sobre esta dolencia.
Un 11,5% de las adolescentes declara utilizar anticonceptivos orales y lo que sí es generalizado es la información sobre la píldora postcoital: sabe de ella un 85,7% de los varones y un 91,5% de las chicas.
Y si en temas como la homosexualidad o las enfermedades de transmisión sexual los expertos constatan la existencia de importantes lagunas entre los jóvenes, sí es cada vez mayor su concienciación sobre temas como el machismo: un 98% se declara abiertamente en contra de la violencia entre miembros de la pareja.
El estudio Coñecementos e actitudes sexuais en mozos e adolescentes también constata la persistencia de tópicos que los sexólogos creían menos extendidos entre las jóvenes generaciones.
Un ejemplo es la pregunta de si un pene de mayor tamaño supone mayor satisfacción sexual. Un 36% de los jóvenes y un 21,8% de las mujeres responden afirmativamente. Peores resultados aún se obtienen si se les pregunta a los alumnos si los pechos grandes se relacionan con un sexo satisfactorio: responde que sí el 60,2% de los varones, por el 15,8% de ellas.
¿Cómo explicar que una generación aparentemente informada sobre temas sexuales y rodeada de mensajes erotizantes tenga tantas lagunas? Manuel Varela Salgado lo atribuye a que "en realidad, se les están dando muchos mensajes pero a lo mejor no ajustados a cada edad o a los temas en los que verdaderamente tienen dudas".
La Sociedade Galega de Sexoloxía insistió ayer en que la educación sexual continúa siendo una de las "asignaturas pendientes" en la formación de los más jóvenes y, una vez más, demandó que "la información sexual se implante de forma generalizada en los centros". Ambos géneros conceden mucha importancia a los temas relacionados con la sexualidad: el 79,7% de los varones y el 66,7% de las mujeres dice darles "mucha o muchísima" relevancia. "El porcentaje de varones que obtiene información sobre sexualidad en internet", añaden los autores del estudio, "es significativamente mayor que en las mujeres: un 30,8% frente a un 15,8%". Además, la mitad considera "completa" la educación sexual que reciben en el colegio.