M. DE LA HUERTA / AGENCIAS | A CORUÑA / MADRID
El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, propuso ayer a los consejeros autonómicos del ramo que 4º de la ESO se convierta en un curso "orientador" que ayude a alumnos a decidirse entre cursar Bachillerato o inclinarse por la Formación Profesional (FP) para lograr que en 2020 el 85% de los estudiantes obtengan un título que garantice su empleabilidad. Es decir, los alumnos tendrán que decantarse ya en 3º de ESO, con 14 años, sobre qué quieren seguir estudiando después, de manera que quien quiera ir hacia Bachillerato tendrá un 4º de ESO diferente de quien quiera derivarse a la FP.
Gabilondo destacó que cualquier modificación normativa que tenga que adoptarse a consecuencia del Pacto Social y Político por la Educación "deberá ser contar con el apoyo de dos tercios del Parlamento como gesto de lealtad institucional".
Durante la reunión, el ministro hizo entrega a los representantes educativos autonómicos de un documento con 104 propuestas para la reforma del sistema de enseñanza que, según explicó, integra las sugerencias que recogían los once textos de cada región y el documento conjunto que entregaron recientemente las seis comunidades gobernadas por el PP; más las aportaciones de los agentes sociales.
"En torno al 22 de febrero, una vez que los consejeros hayan analizado todas las propuestas, presentaremos un nuevo texto que será debatido en la próxima Conferencia Sectorial que celebraremos a finales de mes", explicó.
En palabras del titular de Educación, el principal objetivo de la reforma es asegurar la "transversalidad", evitando que los alumnos que escojan primero una opción académica "se queden encerrados sin posibilidad de cambio". "Queremos un sistema que permita las pasarelas y que acredite la FP, de modo que nadie tenga que renunciar a estudiar una u otra modalidad", añadió. Precisamente, el principal objetivo del ministro es la flexibilización del sistema, que "considera demasiado rígido".
Flexibilidad
Aunque Gabilondo definió la educación obligatoria hasta los 16 años como "un logro del sistema", señaló que "lo importante es que el alumno permanezca el máximo tiempo posible en la formación, lo que no significa que deba estar en las aulas estudiando Bachillerato", indicó.
Por su parte, el conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, señaló tras la reunión la necesidad de "flexibilizar" las posturas para lograr alcanzar un "gran Pacto de Estado" en materia de Educación ya que, reconoce, lo está "demandando" la sociedad.
Vázquez explicó que existe una "gran voluntad" por parte de todas las comunidades autónomas de alcanzar un acuerdo educativo porque tiene una relevancia sobre la sociedad "muy importante" aunque, matizó, las comunidades presididas por el PP "no renunciarán" a ciertos aspectos como son la libertad de elección de los padres o la calidad en el seno público.
"El Pacto de Estado tiene que cumplir con una serie de requisitos de cara a mejorar el sistema educativo español ya que si hoy nos hemos reunido es porque hay cuestiones que se deben de solucionar", apuntó el conselleiro de Educación, para remarcar la importancia de pensar en los jóvenes y en "su futuro" porque, recordó, "cada vez hay un mayor abandono y fracaso escolar".
Por otro lado, el portavoz de Educación del PP en el Congreso, Juan Antonio Gómez Trinidad, señaló ayer que el texto presentado por el ministro de Educación supone "un paso más" para alcanzar un Pacto de Estado por la Educación, pero es "insuficiente porque evita los grandes temas" del sistema educativo.
La propuesta del ministro de Educación, Ángel Gabilondo, de anticipar a los 14 años la elección entre Bachillerato y FP ha generado opiniones contrapuestas entre la comunidad educativa de Galicia. Mientras los padres consideran que los alumnos han de tomar esa decisión "una vez terminada la educación obligatoria", los profesores abogan por esperar a que Gabilondo "concrete un poco más" su proposición y piden que, en cualquier caso, se amplíe de dos cursos a tres el Bachillerato.
El presidente de la Confederación de Apas de Centros Públicos de Galicia (Confapa-Galicia), Virgilio Gantes, se muestra en contra de adelantar a los 14 años la elección entre Bachillerato y FP porque, considera, "no va a servir para reducir el fracaso escolar". "Las propuestas que ha presentado el Gobierno nos parecen insuficientes. En primer lugar, porque en ningún momento se compromete a potenciar la educación pública y, en segundo, porque no plantea medidas concretas para abordar el fracaso escolar desde los cursos de Primaria, que es cuando los alumnos están más receptivos y, por tanto, resultaría más efectivo", señala Gantes, y añade: "Si la educación obligatoria dura hasta los 16 años, lo más lógico es que, hasta llegar a esa edad, los chavales estudien los mismos contenidos. Una vez superada esa etapa, ya podrán decidir si se decantan por el Bachillerato o la FP", argumenta.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Directores de Instituto de Galicia, José Ángel Suárez, considera que el Bachillerato "se ha quedado en una etapa muy corta en la que se pretenden impartir muchos contenidos en sólo dos cursos. Por eso, y a la espera de que el ministro de Educación concrete un poco más su propuesta, nos parece bien que en 4º de ESO los alumnos que ya vayan a dirigirse a Bachillerato comiencen a cursar materias enfocadas en esa dirección. Así tendrán más tiempo para cumplir los objetivos", subraya Suárez, quien además destaca que los estudiantes "todavía precisan orientación para conocer todas las opciones que les ofrece la FP".
Por otro lado, el presidente de la Asociación Profesional de Pedagogos de Galicia (Apega), José Manuel Suárez Sandomingo, sostiene que la opción propuesta por Gabilondo es "ideal". "En otros países, como Alemania, se orienta incluso a una edad más temprana a los alumnos hacia una u otra dirección", destaca este experto.