AIDA MOSQUERA | A CORUÑA
El poder de recetar fármacos como el ibuprofeno y el paracetamol o productos sanitarios como gasas y apósitos ha enfrentado las opiniones del personal médico y el de enfermería tras la aprobación por el Congreso de los Diputados, el pasado 22 de diciembre, de la Ley de modificación de la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios para incluir la llamada prescripción enfermera.
Cerca de 14.000 enfermeros que trabajan en el sistema sanitario público gallego podrán indicar, usar y autorizar medicamentos no sujetos a prescripción médica y útiles sanitarios como pañales para ancianos, apósitos, vendas y sondas nasogástricas, entre otros, mediante su correspondiente receta. Además, el Ministerio de Sanidad tiene un año para fijar con los colegios profesionales qué medicamentos que necesitan receta médica podrán ser indicados también por los enfermeros y en qué condiciones.
A pesar de que la modificación de la normativa se ha aprobado por unanimidad y que su preámbulo hace hincapié en las competencias compartidas y la colaboración entre profesionales, no todos están de acuerdo.
Mientras el personal de enfermería entiende que la reforma legislativa sólo regula una práctica que ya realizan desde hace años, y cuya "plasmación en papel" responde a una "reivindicación histórica", los médicos la consideran una intromisión en sus competencias profesionales. En este sentido, el presidente del Colegio Oficial de Médicos de A Coruña, Luciano Vidán, asegura que la prescripción "es un acto ligado al diagnóstico", y que éste es uno de los cometidos "indispensables" de la Medicina -"diagnosticar, pronosticar y tratar", afirma-.
Por su parte, el presidente del Colegio de Enfermería de A Coruña, Sergio Quintairos, defiende la formación de los enfermeros en esta materia explicando que la asignatura de Farmacología de las facultades de Enfermería "tiene tantos créditos como la de los médicos", y que el nuevo plan de estudios -con el Grado- contempla la prescripción "y todo lo relacionado con ella". Además, recuerda que todos los profesionales diplomados por el sistema universitario anterior, "podrán hacer un curso que les acreditará como enfermero prescriptor", demostrando de este modo sus competencias "ante el Ministerio".
Sin embargo, para el doctor Vidán, esta formación no es suficiente, "un curso no llega, ese curso es la Medicina". Asegura que prescribir fármacos "tiene riesgos hasta para los médicos", que en muchas ocasiones pueden darse efectos adversos a los que hay que hacer frente y saber reaccionar, "una responsabilidad que no concierne a los enfermeros aunque sean unos magníficos profesionales".
Desde el Colegio de Enfermería, Quintairos habla de una necesidad histórica a la que "por fin se le da una respuesta", y recuerda a los practicantes de la armada "que ya en el 1800 reivindicaban una ley como esta para trabajar tranquilos en los buques". Volviendo a la actualidad, pone el ejemplo de enfermeros asistenciales -"a domicilio"- que "llegan a un pueblo, se encuentran una sonda en malas condiciones y tienen que esperar a que un médico se la recete de nuevo al paciente para poder hacer su trabajo, o bien hacerlo por su cuenta sin una ley que los ampare".
No obstante, ante este caso, el presidente del Colegio Médico explica que "en la vida real, el que decide si hay que sondar a un paciente es el médico", con el diagnóstico.
Añade que "la Medicina es un equipo de personas con diferentes competencias", y que el respaldo de los enfermeros en actuaciones como suministrar un analgésico o poner una sonda, "está en la historia clínica del paciente". y, en cuanto a la posible agilización de los centros de salud, sostiene que "no tiene sentido cuando ya se implementan otros mecanismos como la receta electrónica".
Aunque con pareceres opuestos, los presidentes del Colegio de Médicos y del de Enfermería, coinciden en que "las ventajas y los riesgos" de la conocida como nueva ley del medicamento "se verán conforme ésta se aplique", en función del tratamiento y el protocolo que cada comunidad autónoma "considere oportuno dar a la normativa", afirma Quintairos.
Para el doctor Vidán, la ley está en marcha y "habrá que ver cómo la protocolariza cada sistema sanitario con la esperanza de que se solucionen los problemas que ahora vemos", inconvenientes que, hace hincapié, "surgirán de desgajar el tratamiento del diagnóstico".