AGENCIAS | MADRID
La ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez defendió ayer la gestión de su departamento de la gripe A en España y aseguró que España invirtió 90 millones en la compra de vacunas para prevenir contagios por el virus H1N1, "algo más" de lo que se gasta cada año para vacunar contra la gripe estacional.
Jiménez aseguró que el Gobierno hizo una reserva inicial de 37 millones de dosis "para que nadie sintiera que ante una situación de dificultad se iba a quedar sin vacunas", pero negoció con las farmacéuticas que, en el caso de no necesitar todas las dosis reservadas para este fin, pudieran devolverlas.
Gracias a ello, y ante la baja tasa de vacunación que ha habido entre los grupos de riesgo fijados por Sanidad -el número de vacunados no ha llegado a los tres millones de personas, según aseguró Jiménez-, la compra final ha sido de menos de la mitad de lo inicialmente acordado, unos 13 millones de dosis, en las que el Gobierno ha gastado algo más de 90 millones de euros.
"No ha habido un excesivo gasto ni nada por el estilo", aseguró la ministra de Sanidad, quien negó también que las farmacéuticas hicieran "algún tipo de presión" para la devolución de vacunas.