AIDA MOSQUERA | A CORUÑA
El doctor Niquete y las doctoras Cateterina, Girasola y Mandarina de Falopio son los médicos favoritos de los pacientes más pequeños ingresados en hospitales de Santiago, A Coruña y Ferrol. Son cuatro doctores especiales que, en lugar de recetar o dar altas médicas, se dedican a dibujar sonrisas en las caras de los niños hospitalizados mediante el proyecto Doctor Sonrisa, renovado ayer por las fundaciones Paideia y Theodora, junto con representantes de los centros en los que se lleva a cabo.
Desde el inicio del convenio, en el año 2002, el proyecto Doctor Sonrisa ha regalado fuertes dosis de alegría a más de 28.000 niños ingresados en el Materno Infantil Teresa Herrera de A Coruña y en el Universitario de Santiago de Compostela, a los que se sumó hace dos años el Hospital Arquitecto Marcide de Ferrol. Según el director de la Fundación Theodora en España, Javier Tejero, se trata de "muchos niños, muchas sonrisas y la oportunidad de hacer que la estancia en los hospitales sea más llevadera", tanto para los pacientes como para sus familiares. Porque "cuando ingresa un niño ingresa una familia", afirma la subdirectora de Enfermería del Materno, María José Sánchez.
Aunque tildados de doctores, los profesionales que llenan de carcajadas los centros sanitarios son artistas "con experiencia escénica y la formación adecuada sobre lo que se van a encontrar y cómo deben tratarlo", explicó Tejero. Así, visitan a los niños "uno a uno", adaptando sus intervenciones a la edad, la patología, la situación clínica -"si vienen de una operación o la están esperando"- e incluso al estado emocional o anímico que tenga el pequeño.
Haciendo hincapié en que "el tiempo en un hospital puede ser muy corto, pero también muy largo", el director del Área Sanitaria de Ferrol, Luís Verde Remeseiro, reconoció que los profesionales sanitarios "muchas veces nos quedamos con lo clínico, olvidando la necesidad de humanizar la asistencia médica". En este sentido, destacó que estos payasos vestidos de médicos "convierten un entorno hostil en un lugar muy agradable".
Por su parte, María José Sánchez echó la vista atrás y señaló que "no concebiría" el Materno Infantil sin la presencia de la Fundación Theodora - que trabaja en un total de 20 hospitales españoles, llegando a más de 50.000 niños-, porque "ya forma parte de la cultura del hospital". Acostumbrada "a andar por los pasillos", aseguró que el personal de enfermería acude a los doctores sonrisa y, con su ayuda, "logra que determinados momentos se lleven de otra manera".
En una apuesta por crear necesidades y "generar demanda", la presidenta de la Fundación Paideia Galiza, Rosalía Mera Goyenechea, instó a los representantes de los centros sanitarios "a invertir en salud". Por ello, además de agradecerles su apoyo al proyecto, les anunció lo que será el siguiente paso de la Fundación: "que se contemple la cofinanciación aunque sea con una cantidad simbólica" de los hospitales, "para pasar de lo pequeño a lo absolutamente grande" en materia de salud infantil.