Los propietarios de discotecas y los vecinos de A Coruña consideran que la condena del Supremo a la dueña del pub en Barcelona podría servir de ejemplo para algunos casos denunciados en la ciudad y demandan un mayor control del cumplimiento de las licencias por parte del ayuntamiento.
La presidenta de la Asociación de Vecinos de la Ensenada del Orzán, Áurea López, reconoce que "no todos los pubs y discotecas incumplen las normas" y que no pueden generalizarse los casos ni las sentencias. No obstante, asegura que cuando los vecinos "llevan las cosas hasta un juzgado, es porque se trata de algo muy serio", y por ello califica de "lógicas" condenas "duras" como la del Raval.
Los vecinos coruñeses llevan dos años esperando sentencias. "Seguiremos haciéndolo hasta que nos den una respuesta", afirma López, que destaca la labor de los jueces y sostiene que "hasta que se dicta una condena, no puede ponerse el broche al asunto".
El presidente de la Asociación de Vecinos del Ensanche, Gerardo Crespo, explica que "a pesar de tratarse de una medida dura, debería ser ejemplarizante" y señala que "deben ser los ayuntamientos los que intervengan ante conflictos de este calibre antes de que se ocasionen daños psíquicos o de otro tipo a los vecinos".
Crespo recuerda los problemas vividos en El Ensanche y subraya que "no pueden pasar ocho años para que se cierren dos locales" -por los after hours de la calle Joaquín Vaamonde-. Insta al gobierno municipal a "hacer que se cumplan las normas y licencias" de los diferentes establecimientos.
Por su parte, el vicepresidente de la Federación Gallega de Asociaciones de Empresarios de Salas de Fiesta, Baile y Discotecas, Ignacio Canle, señala que "no se puede opinar sobre una sentencia en la que se desconocen los detalles del local y de las presuntas lesiones", y reconoce que "son temas complicados, porque hay que tener en cuenta demasiados aspectos".
Canle sostiene que los locales "deben estar acondicionados en función de la licencia que poseen", permiso del que, admite, "carecen en muchas ocasiones", o simplemente "pasan por alto".
Destaca la importancia de "cumplir" con los requisitos de cada espacio."Si tengo licencia para un café bar, pero quito las mesas y las sillas y en su lugar pongo lucecitas, pues la cosa se convierte en una discoteca".