AIDA MOSQUERA | A CORUÑA
La Unidad de Hospitalización de Medicina Interna del Hospital Abente y Lago de A Coruña cuenta con una plantilla de dos auxiliares de enfermería durante la semana, que se reduce a la mitad en las tardes de los domingos. Junto con un celador destinado a todas las unidades del centro, este profesional sanitario debe encargarse de proporcionar cuidados básicos a unos veinte pacientes con problemas de movilidad que, día tras día, ocupan las camas de la cuarta planta del antiguo Hospital Militar.
La Junta de Personal del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac) asegura que la falta de personal es una "antigua reclamación" que forma parte de sus quejas y protestas "desde que se abrió la Unidad de Hospitalización" en el Abente y Lago -en el 2001, tres años después de la remodelación y apertura del área de consultas-, y subraya que "se solicitó un incremento de la plantilla" para los fines de semana, tanto en los turnos de mañana como en los de tarde y noche.
Fuentes sindicales explican que, durante la semana, hay dos auxiliares de enfermería que se ocupan de toda la planta, "un total de 25 pacientes por unidad de los que una media de 20 están encamados", y que, los domingos por la tarde, el personal se reduce a un sólo auxiliar que recibe el apoyo de un celador "que se encarga de todo el hospital".
Se trata de una planta en la que "prácticamente todos los ingresados son personas dependientes, necesitadas de una atención integral que difícilmente puede proporcionarles un sólo profesional", denuncian las mismas fuentes. El aseo, el control de las incontinencias urinarias, el cambio de sábanas y el traslado de los pacientes desde la cama hasta la silla o el sillón para evitar la aparición de las úlceras que se producen como consecuencia de una escasa movilidad son "cuidados básicos que a veces no se pueden dar porque los auxiliares no dan abasto", añaden.
Los representantes de la Junta de Personal sostienen que "en más de una ocasión" han informado de la situación a la Dirección de Enfermería y que ésta "reconoce el problema, pero no hace nada". Indican, además, que la población de A Coruña "cada vez es más mayor y necesita más cuidados" y reconocen: "Al final, tratamos con personas desprotegidas que es normal que protesten".
Un ejemplo es el caso de un familiar de la coruñesa Magdalena González Valeiro. Denuncia que su tía, ingresada hasta el martes en la Unidad de Hospitalización de Medicina Interna del Abente y Lago, "no recibía los mismos cuidados el domingo que el resto de la semana". González Valeiro señala que, cuando fue a visitarla el pasado fin de semana, "me la encontré acostada en la cama y, al preguntar a la enfermera por qué no la habían levantado, me contestó que los domingos no pueden hacerlo por falta de personal", algo que Magdalena calificó de "lamentable".
Por su parte, fuentes del complejo hospitalario coruñés afirman que "se levanta a todos los pacientes el domingo por la mañana para asearlos y volver a acostarlos al mediodía" y, por la tarde, "a los que tienen más riesgo de úlcera o si los familiares o el propio paciente lo piden".
En cuanto al personal, las mismas fuentes explican que el número de celadores y enfermeras "es el mismo" el sábado que el domingo, "la única diferencia es que el domingo por la tarde hay un auxiliar menos". La Dirección de Enfermería asegura que está buscando alternativas "para que la actividad del domingo por la tarde sea similar a la del resto de la semana".
Las protestas por la falta de personal en el Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac) no son nuevas. Hace poco más de mes y medio, la Comisión del Centro de Atención Especializada del Chuac denunció la "inoperancia" de la Gerencia del centro con respecto al aumento de la plantilla de profesionales sanitarios en los turnos de noche de la Unidad de Rehabilitación, del Hospital de Oza, y de los servicios de Otorrinolaringología y Maxilofacial del Hospital Materno Infantil Teresa Herrera.
La Comisión criticó que cada uno de estos departamentos fuese atendido "por una sola enfermera", explicando que ésta debía encargarse de las 42 camas de Rehabilitación, las 30 de Otorrinolaringología y las 22 de Maxilofacial, respectivamente.
Además, los denunciantes hacían hincapié en que "la mayoría de los pacientes son altamente dependientes", los cuales necesitan de una asistencia integral que contemple cuidados básicos como el mantenimiento de la higiene -personal y del entorno- o la posibilidad de no permanecer demasiado tiempo postrados en una cama, para evitar la aparición de llagas y úlceras.
Por su parte, la Dirección de Enfermería, que mantuvo en su momento una reunión paritaria con los representantes sindicales, anunció, a través de un comunicado, que tenía prevista "la reestructuración de diferentes servicios" del complejo hospitalario. En este sentido, la Comisión del Centro exigió, "y exige", que el nuevo personal sirva "para reforzar las unidades más deficitarias".