S. OTERO | A CORUÑA
Los padres opinarán sobre el idioma en que se impartan las materias troncales. En la cuenta atrás para la presentación del texto definitivo del decreto de la lengua, tras incorporar cambios derivados de cientos de alegaciones presentadas, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, despejó ayer una de las muchas incógnitas que faltan por desvelar.
"Se escuchará la opinión de los padres en las asignaturas troncales", garantizó el máximo mandatario gallego, aunque no aclaró si la decisión de las familias será orientativa o vinculante. En el documento inicial presentado en diciembre la Xunta había incorporado una de las promesas electorales del presidente: "la libertad de los padres a decidir la lengua en que estudien los hijos".
Según el primer borrador, en Primaria los padres elegirían el idioma de una de estas asignaturas: Coñecemento do Medio o Matemáticas (ambas troncales). En Secundaria decidirían el idioma de dos: Matemáticas y Ciencias Sociales (también troncales). En el resto de materias se les consultaría a través de los consellos escolares. La pregunta, todavía sin respuesta, sigue en la mesa: ¿Puede la opinión de los progenitores ser vinculante?.
Modificaciones
Feijóo avanzó ayer que el borrador del plurilingüismo, que aún tiene que pasar el examen de la asesoría xurídica de la Xunta, será remitido "en los próximos días y, desde luego, este mes" al Consello Escolar. Fuentes próximas al Gobierno gallego, que no descartan que se presente el texto mañana, avanzan que el nuevo decreto mantendrá que los alumnos hablen y escriban en clase en la lengua que deseen, pese a las alegaciones presentadas para garantizar la competencia plena en los dos idiomas cooficiales.
El reparto equilibrado de las materias en gallego y castellano y la incorporación paulatina del inglés, suavizando los tres tercios planteados en el borrador, se incorporará al nuevo texto.
La Administración es consciente de que urge su aprobación para que la industria editorial pueda preparar los libros de texto y los claustros puedan programarse de cara al próximo curso, en el que el decreto entrará en vigor.