La dirección de la guardería viguesa A Camelia emitió ayer un comunicado con el que intentaba tranquilizar a los padres de los alumnos y a la opinión pública asegurando que "el juzgado determinó el precintado del aula doble de bebés porque el problema únicamente está focalizado en esta clase". El abogado de la guardería, Javier Pascual, puntualizó en su comparecencia que desde la empresa "nunca sospechamos de que no estuviera haciendo bien su trabajo. Desde todos los puntos de vista era atenta y correcta" (en relación a la cuidadora que cubrió una baja y que ayer se desvinculó de los hechos en comisaría).
Desde la escuela infantil añaden además que la trabajadora "tenía un magnífico currículo y experiencia de entre ocho y nueve años en otros centros". Las pesquisas continúan y el abogado explicó que se han personado "para conocer qué ha pasado y que los padres tengan toda la información posible". Respecto a la investigación, el abogado del centro escolar de Vigo subrayó que está en Fiscalía pendiente de calificación, por lo que el centro aún no ha decidido si se personará como acusación particular en el proceso.
Por ahora los padres no han iniciado acciones judiciales contra la guardería y su portavoz insistió en trasladar un mensaje de normalidad. "La práctica totalidad de los padres están trayendo a sus hijos con normalidad e incluso las familias de los niños de menos de un año están pidiendo traerlos, aunque prevalece la decisión judicial", que mantiene precintada la clase hasta que se determine el origen de la intoxicación de los seis alumnos, que presentaban síntomas de somnolencia causada supuestamente por algún tipo de tranquilizante o sedante administrado.