AGENCIAS | SANTIAGO
Un paciente del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) se ha declarado en huelga de hambre tras recibir el alta y afirma que no abandonará su habitación hasta que no le traten la enfermedad que padece, mientras que el centro sanitario asegura que ha recibido el tratamiento adecuado.
Servando Pérez, de 42 años, explicó ayer que el hospital compostelano le diagnosticó en 2005 una patología denominada intoxicación crónica por mercurio, que según cuenta, está provocada por unos empastes de amalgama plateados que un dentista le colocó en el año 1988.
Como consecuencia de esta intoxicación, el pasado 29 de junio, Servando Pérez ingresó por urgencias en el CHUS afectado por un "cuadro agudo de inmovilidad" y, según relata, allí le dijeron que no podían tratar su enfermedad ya que el complejo no cuenta con experiencia en este tipo de tratamientos.
Sin embargo, fuentes del centro hospitalario santiagués indicaron ayer que los facultativos del complejo hospitalario han tratado a este paciente "exhaustivamente y correctamente" y así lo refleja el "amplio informe de alta que se le ha entregado".
Asimismo, aseguran que "el hospital está capacitado para tratar cualquier enfermedad" y, en el caso de que no fuera así, se procedería a derivar el caso a un centro "acreditado y solvente" que pueda hacerlo.
Servando Pérez relató que a los pocos días de ingresar por urgencias recibió el alta hospitalaria pero se negó a abandonar el hospital hasta que no reciba el tratamiento que los propios facultativos del CHUS pidieron para él en 2005, lo que conllevaría su traslado a una clínica privada de Marbella (Málaga).