ALEJANDRO CERQUEIRA | A CORUÑA
Veinticuatro horas dan para mucho. Para sonreír o para llorar. Para seguir luchando o para rendirse. Para estar un pasito más lejos o para volver al punto de partida. Para los miembros de Narcóticos Anónimos (NA) 24 horas lo son todo. Es el principio, el camino y la meta. En Galicia, los afectados por la adicción tienen un punto en común para reunir la fuerza suficiente que les permita permanecer otro día limpios y seguir sumando pasos en el camino de la recuperación.
NA nace a partir de Alcohólicos Anónimos. En España la primera experiencia surge en Barcelona hace más de 20 años. En Galicia existe un único grupo, localizado en Vigo, llamado Buena Voluntad. Las reuniones se realizan varias veces por semana en una oficina alquilada con las aportaciones de los propios miembros.
Las reuniones son totalmente libres. Las puertas están siempre abiertas para todo aquel que desee cambiar. "No importa el tipo de droga consumida ni la cantidad. Tampoco la raza, edad, sexo de la persona o situación social" explica Javier (nombre ficticio), uno de los artífices del grupo de Vigo.
El anonimato es esencial para afrontar el proceso de recuperación. Como cuenta Javier en el transcurso de una de las reuniones "no somos narcóticos secretos, somos narcóticos anónimos". Esta sentencia encierra detrás un principio que se puede considerar básico para el enfermo. "Mediante el anonimato el adicto puede asistir a los encuentros sin miedo a repercusiones legales o sociales. De esta manera también se garantiza un ambiente de igualdad".
Para poder ponerse en la piel de un adicto es importante entender que "la adicción es una enfermedad para toda la vida, a la que de momento no se le conoce cura", describe Javier. Esta idea se refleja en los testimonios de todos aquellos que acuden a las reuniones. Clara (nombre ficticio) atestigua esto: "Hasta que no te das cuenta de que eres un enfermo no sabes qué te está pasando".
Quizás por esto, porque es un camino al que no se le conoce final, la base de NA es "sólo por hoy". La premisa general es que "si estás un día sin consumir, puedes estar otro y así sucesivamente", comenta un miembro de Narcóticos Anónimos.
El núcleo del programa se conoce como "Los doce pasos". Son una serie de pautas que se pueden seguir en "el proceso de recuperación. La meta es la rehabilitación en la sociedad, pero este método no es algo que deba cumplirse en un periodo de tiempo determinado o que todos lo lleven a cabo de la misma manera". Admitir la impotencia ante la adicción o hacer inventario de las personas heridas son sólo algunas de estas premisas.
El efecto espejo actúa como catalizador en el proceso de recuperación. A lo largo de sus testimonios, todos los presentes en una reunión dejan claro que ver lo que los compañeros han conseguido les da fuerza. "Cuando llegas a tu primera reunión, te encuentras con gente que entiende por lo que pasas y saber que ellos se mantienen limpios, te ayuda a creer que tú también puedes", explica otro miembro de NA que al igual que sus compañeros prefiere omitir su nombre real.
No existen estudios empíricos sobre la validez terapéutica de este método más allá de los sondeos estadísticos realizados por la propia organización. Pero si en algo coinciden la mayoría de miembros de Narcóticos Anónimos, es que gracias al grupo consiguen afrontar "el milagro de seguir limpios un día más".
Para más información sobre el grupo de Vigo puede contactar en el siguiente número 673 209 653 o en grupobuenavoluntad@gmail.com.