SARA VÁZQUEZ | A CORUÑA
Tratar una picadura de abeja con una disolución de abeja, clavar agujas en los nervios de la mano para curar dolencias de todo el cuerpo o realizar ajustes en la columna para que el sistema nervioso corrija dolencias como la diabetes. Estas son algunas de las posibilidades que ofrecen medicinas como la Homeopatía, la Acupuntura o la Quiropráctica, que ganan adeptos en la ciudad y que cuentan con cada vez más avales, desde estudios científicos a casos reales.
"La Quiropráctica no tapa los síntomas, sino que trata el origen del problema que los causa", explica el quiropráctico coruñés Adrián Tilve. "Es una especialidad de atención primaria", dice el coruñés, y explica que este tipo de medicina se centra en el sistema nervioso. "En un algo porcentaje, el origen de los problemas es el pinzamiento de nervios, muchas veces por articulaciones que están fuera del sitio, y eso se corrige", afirma. Tilve asegura que la Quiropráctica funciona "tanto a nivel físico como orgánico, porque el sistema nervioso no sólo controla el dolor, sino que interviene en el sistema digestivo, el respiratorio, el cardiovascular, etc".
El coruñés matiza que la Quiropráctica "no puede curarlo todo". "Es, sobre todo, una terapia preventiva. Funciona muy bien a nivel curativo porque va a la raíz del problema, pero es para prevenir", dice.
Tilve regresó a A Coruña, su ciudad natal, hace dos años y medio. Venía de Estados Unidos, donde estudió y trabajó en una clínica en Hollywood, en la que trató a deportistas de elite de la talla del jugador de los Lakers Kobe Bryant. "En Estados Unidos, los deportistas de elite tienen quiroprácticos, muchos de ellos, particulares. Allí, la Quiropráctica está mucho más extendida", asegura.
En el tiempo que lleva en A Coruña, el quiropráctico asegura haber convencido ya a muchos de la efectividad de la medicina por la que se ha decantado. "Yo no he hecho publicidad pero, una vez que la gente lo prueba y ve que funciona, repite y algunos, incluso, se quedan", cuenta, y reconoce que son numerosos los casos de gente que llega a su consulta "después de buscar en mil sitios y como última opción, cosa que no debería ser así".
Otra parada de destino de algunos procedentes de la medicina convencional, tradicional o alopática es la Homeopatía. "Muchos médicos se han decantado por hacerse homeópatas", asegura la presidenta de la Sociedad Gallega de Medicina Homeopática, María José Gómez Segarra. La homeópata explica que, una de las diferencias básicas entre la medicina alopática y la homeopática es que la que ella practica "estimula la capacidad del curación del cuerpo para que combata la enfermedad y no lo haga un medicamento por él".
La presidenta de los homeópatas gallegos explica que la Homeopatía tiene entre sus principios básicos la ley de similitud y la de individualidad. Los homeópatas buscan, entre "más de 4.000 remedios de los tres reinos -animal, vegetal y mineral-, el que presente una mayor similitud con la causa de la enfermedad del paciente. Éste remedio no tiene por qué ser el mismo en una persona que en otra aunque la enfermedad sí coincida. "Entre 10 personas con la misma enfermedad, puede que cada una de ellas necesite un remedio diferente a las otras", dice Gómez, que incide en que cada remedio ha de superar el proceso científico llamado patogenia, en el que se comprueban sus efectos curativos.
Para explicar cómo funcionan los remedios homeopáticos, Gómez establece una comparación con las vacunas. En los remedios se incluye una dosis "infinitesimal" de la sustancia que el cuerpo tiene que combatir. "Una picadura de abeja se puede tratar con un remedio de apicius mellifica -el nombre en latín de la abeja-", afirma la homeópata.
Gómez atestigua que dar con el remedio pertinente lleva su tiempo. "En la primera consulta, en la que se hace la historia, se está con el paciente unas dos horas porque se le hace un estudio en profundidad", afirma.
La presidenta de la Sociedad Gallega de Medicina Homeopática coincide con Adrián Tilve en la existencia de casos en que los pacientes llegan a su consulta después de varios intentos fallidos en otras. "Muchos vienen porque el tratamiento que tenían hasta ese momento no les funcionó o porque a alguien le fue bien y se lo dijo", relata.
Sobre la interacción con otras terapias médicas, Gómez asegura que es necesaria y defiende que todo profesional de la medicina debería conocer el mayor número de opciones con las que curar. "No hay que elegir entre la medicina homeopática y la alopática, igual que no hay que elegir entre el antibiótico y la cirugía".
La acupuntora coreana Soon Hee Kim, que trabaja desde hace dos décadas en A Coruña, coincide con Gómez en su opinión sobre la interacción entre las distintas medicinas: "Algo que necesita una operación, tiene que curarse con una operación. Yo respeto mucho a los médicos", dice la acupuntora, que considera que "cada especialidad trabaja de una manera diferente, pero no hay una mejor que otra".
Kim explica que la acupuntura cuenta que la Acupuntura, "cada vez más conocida", ha ganado adeptos también en la ciudad. Entre las ventajas de esta disciplina está el hecho de que, al igual que la Homeopatía, no tiene contraindicaciones ni efectos secundarios. La acupuntora detalla el funcionamiento de la disciplina que trabaja: "La Acupuntura trabaja con el sistema circulatorio: pinchando los nervios adecuadamente, se consiguen tratar las dolencias".
El número de nervios entre los que Kim elige cuáles ha de pinchar para cada caso suma en todo el cuerpo 375. Sólo en la mano, parte en la que ella se centra para, desde ella, tratar el resto de la anatomía, están 343 nervios. Con las agujas colocadas en los nervios pertinentes durante unos 15 minutos en cada una de las sesiones, se consiguen tratar males tan diversos como la jaqueca, la ansiedad, la ciática, los dolores musculares o los problemas de cervicales.
Incluso dejar de fumar puede ser más fácil con las agujas a favor. La acupuntora aclara que el abandono de la nicotina requiere, en un alto porcentaje, de fuerza de voluntad. La efectividad que ha registrado entre sus pacientes asciende, afirma, ronda el 40%. Los efectos que la acupuntura puede poner al servicio de quienes quieran convertirse en ex fumadores consisten, sobre todo, en rebajar su ansiedad.
La búsqueda y el tratamiento de la causa de los problemas de salud y no sólo de los síntomas constituye un punto de encuentro entre la Acupuntura y la Quiropráctica. El rastreo hasta los orígenes provoca que se den situaciones como que, a un paciente que presenta dolor de ojos y frente, lo que haya que tratarle sea el estómago. "Si duele la muñeca, hay que buscar más arriba, en el hombro o la espalda, para buscar de dónde viene el problema, y arreglarlo porque, si no, seguirá doliendo", dice Kim.
El número mínimo de sesiones, asegura la acupuntora, que se necesitan para el tratamiento de cualquier dolencia son 15. Una vez que se ha solucionado el problema, el paciente puede continuar con la Acupuntura como mantenimiento, lo que le fortalecerá, asegura Kim, de cara a futuras enfermedades. "Suele ocurrir que la gente abandona la acupuntura cuando recupera la salud, y esto es un error, a que se precisa un mantenimiento para ayudar al cuerpo a afrontar el día a día, el estrés, las malas posturas a la hora de trabajar, etc", dice Kim.