SELINA OTERO A CORUÑA
Pese a que Matemáticas, Tecnología y Física y Química pasan este año a impartirse en castellano, según el nuevo decreto del plurilingüismo de la Xunta, muchos docentes se niegan a aceptar el cambio y declaran su intención de seguir dando sus clases en gallego. La Consellería de Educación avisó ayer al conjunto del profesorado de que deberán cumplir "con la legalidad vigente y aplicar la nueva normativa". En caso de desobediencia, los profesores que no respeten el nuevo reparto idiomático de las materias se arriesgan a la apertura de un expediente que podría derivar en un periodo de suspensión de empleo y sueldo, tal y como recoge el procedimiento administrativo de régimen disciplinario por el que se guía Inspección Educativa.
El sindicato CIG estima que son más de 3.000 los profesores que se resisten a cambiar la lengua en clase. En Facebook, un grupo de 500 docentes bajo el lema Profes co galego preparan una postura común para mantener el idioma de sus asignaturas.
Desde un punto de vista legal, el incumplimiento de funciones puede castigarse con un expediente disciplinario. Según fuentes consultadas, en casos similares, en primer lugar se busca una solución dialogada con el profesor. Si no se llega a acuerdo, se insta al centro a que aperciba al docente; luego, en caso de continuar el desacuerdo, se pasaría a falta leve y, en última instancia, a abrir un expediente disciplinario, que puede acabar en suspensión de empleo y sueldo o cambio de centro.
No obstante, en los últimos años Educación no ha abierto ningún expediente de este tipo por impartir la clase en un idioma u otro. De hecho, la Consellería, consultada por este supuesto, elude referirse a expedientes, confiando en que el diálogo sea suficiente.
Nuevos coordinadores
"El decreto es una norma y, como toda norma, está para cumplirla y aplicarla", expresaron ayer desde la Consellería de Educación, que apela a la "responsabilidad" de los docentes y "confía" en que la aplicación del decreto "fluya con normalidad". Ayer mismo se incorporaron a sus puestos los nuevos coordinadores de Política Lingüística, tras la dimisión del anterior equipo.
El titular del departamento, Jesús Vázquez, considera "sorprendente que un partido político llame a no cumplir la normativa", en alusión al "llamamiento a la rebeldía" realizado por el portavoz del Bloque Nacionalista Galego en materia lingüística, Bieito Lobeira. "Pongámonos en el caso de que un país no cumpliese la normativa", planteó Vázquez, quien se preguntó "para qué están entonces las autoridades, las administraciones públicas y los parlamentos".
El portavoz de Educación de los populares, Román Rodríguez, advirtió ayer al BNG de que está "poniendo en riesgo" la utilización del gallego "con normalidad en la calle y la escuela", al situar a esta lengua en "una esfera ideológica rechazada por la enorme mayoría de los ciudadanos". Rodríguez censuró que el BNG "no respete las decisiones de los ciudadanos" y muestre "su cara más intolerante" con los valores sociales.
¿Qué pasará si algún profesor sigue dando las clases en el idioma fijado antes del decreto? "Seremos dialogantes y trataremos de solucionar el problema con el centro", explicaron en la Xunta.