AGENCIAS MADRID
Cerca de 1.500 hosteleros se concentraron ayer ante el Ministerio del Interior para denunciar los daños "irreparables" que la ley antitabaco, en vigor desde el pasado 2 de enero, causa en sus negocios, sobre todo el los más pequeños, sostiene, en manos de personas que "no tienen otra forma de vida". Los movilizados escogieron al ministro del Interior, vicepresidente primero y portavoz del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, como destinatario de sus reclamaciones dado "su creciente protagonismo" en el Ejecutivo.
Los manifestantes aseguran conocer los efectos perjudiciales del tabaco y se muestran favorables a la prohibición definitiva de esta sustancia, pero no de las restricciones como la ley actual. "Mientras la prohibición no llega, que los que quieran fumar, lo hagan", dijo el presidente de la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia (FEHV), Juan Carlos Gelabert.
Ocho autobuses llegaron ayer a Madrid con unos 300 hosteleros a bordo, que se reunieron con compañeros del sector procedentes del País Vasco, Castilla y León, la comunidad anfitriona, y otras autonomías. En total, 1.500 representantes se concentraron a las puertas del Ministerio de Interior para protestar por "las pérdidas irreparables" que la ley antitabaco ha causado en sus negocios, y lo hicieron con las cifras en la mano.
En el primer mes de aplicación de la norma hubo una caída de ventas del 19,1% en bares y cafeterías, del 14,3% en restaurantes y del 19,88% en establecimientos de ocio nocturno, según denuncian los hosteleros. La situación, advierten, podría provocar "un descalabro sin precedentes" en el gremio. De hecho, prevén que desaparezcan más de 50.000 empresas y cerca de 200.000 puestos de trabajo, señaló Gelabert, quien además advirtió de que la hostelería "no va a parar" de hacer protestas de este tipo. El sector, dijo, está dando "una respuesta masiva" al llamamiento de las principales federaciones y asociaciones, por lo que seguirán convocándolas en diferentes puntos de España. Además, matizaron que los más dañados son los negocios pequeños.
Los hosteleros reclaman algo similar a lo que marcaba la primera ley antitabaco y que los locales que lo deseen puedan habilitar una zona exclusiva para fumadores. En la manifestación, los hosteleros abogaron por que mientras el tabaco sea legal y la gente pueda consumirlo con libertad, "los que quieran fumar, que lo hagan".