La física Fabiola Gianotti (Roma, 1960) es la primera mujer al frente de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) de Ginebra en los 60 años de historia del hoy en día principal laboratorio de física de partículas del mundo al albergar el Gran Acelerador de Hadrones. En 2012 fue una de las encargadas de anunciar el hallazgo del bosón de Higgs, la última pieza por descubrir del Modelo Estándar y que explica por qué el resto de partículas tienen masa.

-¿Cómo esta funcionado el Gran Acelerador de Hadrones, el LHC del CERN, en este segundo período de operaciones?

-El LHC ha estado operando extremadamente bien este último año, incluso por encima de las expectativas, pues sus dos grandes detectores de partículas -ATLAS y CMS- están aportando muchos más datos de los que teníamos acumulados en los años anteriores. Hay muchas expectativas de que esta gran máquina de descubrimientos alumbre nueva física en las dos décadas largas de vida operativa que tiene por delante.

-¿Cree que eso será posible?

-La respuesta está en la naturaleza. Si la nueva física está en el rango de energía que está explorando el LHC, seguro que la va a poder descubrir. Claramente, una de las metas principales del LHC, particularmente en esta segunda fase de operaciones (Run G), es explorar nueva física. Otro tema importante en el futuro más próximo va a ser el estudio de las propiedades del bosón de Higgs, la nueva partícula que descubrió el LHC hace solo cinco años. Para ello necesitamos mucha más precisión porque es una partícula muy especial, diferente a todas las demás, y solo ella en sí misma es una puerta a nueva física. Tiene propiedades que no posee ninguna otra partícula. Es decir, no es ni un quark, ni un leptón ni tampoco un bosón intermedio y, además, es clave porque las partículas adquieren masa gracias a la interacción con el Higgs.

-Experimentos de miles de millones de euros como el LHC, en su construcción se han invertido unos 4.222 millones de euros y su mantenimiento anual ronda los 3.322 millones, son imposibles de abordar sin la colaboración internacional. ¿Le preocupa que el auge del nacionalismo, con el Brexit o Donald Trump a la cabeza, puedan torpedear esa necesaria cooperación mundial que precisa el avance científico?

-Prefiero decir que en la coyun-tura actual, en la que algunos países intentan ser más restrictivos en sus fronteras, espacios como el CERN, donde 16.000 científicos de más de 110 nacionalidades diferentes trabajan juntos, son más y más importantes para fomentar la colaboración pacífica. Y aquí quiero abrir un paréntesis para subrayar que la contribución de España a lo que hacemos en el CERN ha sido a lo largo de estos años extremadamente importante, de muy alta calidad con excelentes científicos y desarrollos tecnológicos muy importantes.

-¿Cuáles son los retos más inmediatos en cuanto a grandes aceleradores?

-Actualmente, en Europa, el proyecto líder en grandes aceleradores es el LHC, que va a estar operativo hasta 2035 más o menos. Pero hay muchos otros proyectos en marcha en Europa y en los próxi-mos dos años, en 2019 o 2020, la comunidad europea se reunirá para actualizar la estrategia para el futuro. Por tanto, este es un momento de reflexión en el que tenemos que abordar el conocimiento que hemos adquirido en grandes aceleradores durante estos años y desarrollar las estrategias de futuro. Es muy importante que, paralelamente, demos un impulso a las nuevas tecnologías de aceleradores y detectores de partículas para construir instalaciones científicas más potentes a un coste más bajo. No hay que olvidar que estas tecnologías también son muy importantes para la sociedad porque tienen un impacto en la vida diaria.