María de la Huerta.A Coruña
Apenas 3.400 valoraciones en cuatro meses y más de 13.000 familias en lista de espera. Éstas son las cifras actuales del Sistema Galego de Atención á Dependencia, una iniciativa presentada por el vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, "como una de las apuestas más ambiciosas del Gobierno gallego", pero que, a día de hoy, todavía plantea demasiados interrogantes. Que se lo digan, si no, a los aspirantes al subsidio, que no saben cuándo se van a empezar a entregar las ayudas o qué cantidad exacta van a percibir. De hecho, la gran mayoría (alrededor del 80% de los grandes dependientes que residen en Galicia) todavía aguarda a que los técnicos de la Xunta examinen su solicitud.
"Hace más de cuatro meses que entregué la documentación de mi madre y todavía no me han llamado. No hay derecho", denuncia Delfina Alonso, hija de una enferma de alzheimer con un 82% de incapacidad reconocida. "Los políticos no se imaginan el desgaste físico y psíquico que supone hacerse cargo de un dependiente. Si ellos mismos tuvieran el problema en casa, ya veríamos cómo se ponían las pilas", subraya indignada.
En la misma línea se manifiesta Dolores Vaamonde, una vecina de Cambre cuya madre, también enferma de alzheimer y con una incapacidad del 77%, "vive totalmente desconectada de la realidad". "Desde que envié la solicitud, hace unos tres meses, no he vuelto a saber nada del tema. ¡Y eso que mi madre es una dependiente de grado III (el más elevado)!. Estoy muy desilusionada", reconoce esta mujer.
Discurso oficial
Hace poco más de diez días, Anxo Quintana compareció en el Parlamento para informar sobre el desarrollo del Sistema Galego Atención á Dependencia. El vicepresidente de la Xunta explicó que ya se habían recibido 26.580 solicitudes de valoración y que, en cuatro meses, los técnicos de los servicios sociales habían resuelto un total de 3.340 expedientes (894, en A Coruña; 405, en Lugo; 856, en Ourense y 1.193, en Pontevedra), sólo un 20% del total. El número dos del Ejecutivo gallego señaló, además, que la prioridad de su departamento es "resolver las solicitudes registradas en el plazo legal de seis meses y garantizar que los 16.565 gallegos en situación de dependencia de grado III (el más elevado) estuvieran valorados a finales de año". Un objetivo bastante ambicioso si se tiene en cuenta el ritmo al que (a tenor de las cifras) trabajan los 54 técnicos contratados por la Xunta para realizar las evaluaciones.
Por último, el vicepresidente de la Xunta aseguró que "Galicia se sitúa a la cabeza en número de valoraciones a dependientes", una afirmación que contrasta también con los datos hechos públicos, esta misma semana, por la secretaria de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad, Amparo Valcarce, quien apuntó que en toda España ya han sido examinados 100.315 grandes dependientes (los casos gallegos sólo representarían, entonces, el 3% del total).