EFE
La agencia de noticias Xinhua informó hoy de que el Buró Municipal de Seguridad Pública de Pekín confirmó la detención de Xu Jian, de 26 años y procedente de la provincia de Henan, quien supuestamente violó a la joven estudiante, apellidada Li y que había viajado a la capital desde su provincia natal, Anhui.
Li, de 20 años, reclamaba a las autoridades en Pekín por considerar que había sido expulsada injustamente de su universidad provincial.
La violación se llevó a cabo supuestamente en el Hotel Yujuan, en el distrito pequinés de Fengtai, el área donde malviven los peticionarios que viajan a Pekín acogiéndose a una ley de época imperial para enmendar las injusticias de las que son víctimas por parte de las autoridades de sus provincias.
Xinhua no menciona en ningún momento que el Hotel Juyuan sea utilizado como una "prisión negra", lugares donde se encierran a los peticionarios antes de ser devueltos a sus provincias y que empezaron a proliferar antes de los Juegos Olímpicos de 2008, en un intento de las autoridades por silenciar las protestas civiles.
Según la agencia, Xu abandonó el hotel tras la violación, pero se entregó a la policía en Henan el martes por la mañana y hoy se encuentra detenido en Pekín, donde confesó la violación.
La detención y la investigación por este caso se ha llevado a cabo después de que la prensa internacional denunciara la violación de la joven y la existencia de estas prisiones ilegales, desvelada en el último año por grupos de derechos humanos como Chinese Human Rights Defenders (CHRD) o Human Rights Watch (HRW).
La primera de estas ONG ha podido verificar la existencia de una docena de estas prisiones en Pekín, ciudad a la que acuden y en la que residen miles de peticionarios que suponen una molestia para las autoridades chinas.
A pesar de los repetidos testimonios de peticionarios acerca de estas prisiones y de los estudios aportados por estas ONG, el gobierno chino ha negado la existencia de estos centros de detención ilegales.