L. A. VEGA / M. PÉREZ | OVIEDO
La policía está de luto en Asturias tras la muerte en la localidad leonesa de Mora de Luna del inspector jefe de Estupefacientes de la Jefatura Superior de Oviedo, Francisco Javier Fernández García, de 54 años. Gran aficionado a coleccionar armas antiguas, el inspector falleció el jueves al explotarle una bomba de la guerra civil que había encontrado en el monte y que estaba desactivando en un taller que tenía en su casaa. Ayer se celebró el funeral en la pequeña localidad leonesa, al que acudieron numerosos los jefes superiores de Oviedo, Madrid y Logroño, así como una nutrida representación policial y de la Guardia Civil.
La explosión se produjo a las cinco y veinte de la tarde del jueves. Hasta ese momento, Francisco Javier Fernández, al que todos conocían en el pueblo como Javi, estaba disfrutando de un típico día de descanso. Estaba de vacaciones y se incorporaba a su puesto en la Jefatura la próxima semana. Sobre las cinco de la tarde se produjo una explosión sorda. Algún vecino del pueblo pensó que había explotado el neumático de un vehículo. Fue otro vecino el que descubrió el cadáver de Francisco Javier Fernández en el interior de su taller.