AGENCIAS | VIGO
Un incendio causado previsiblemente por una gamberrada obligó ayer por la mañana a desalojar un edificio de siete plantas en el barrio vigués de O Calvario, aunque no se produjeron heridos, informaron los bomberos de Vigo.
El siniestro se produjo a las 06.00 horas en una inmueble situado en el número 6 de la calle Jenaro de la Fuente. El fuego, que se propagó por el interior de las viviendas, se inició en unos palés de plástico apilados en la acera debido a las obras de construcción de un estacionamiento subterráneo en la zona.
Los bomberos sospechan que pudo tratarse de una gamberrada "de algún gracioso al que se le fue de las manos". En este sentido, aclararon que tres dotaciones de los servicios de extinción se trasladaron al lugar de los hechos, que "era un volcán, al haber palés con material de PVC que llegaban a una altura de dos pisos".
Como consecuencia del incendio, se derritieron las balconadas de aluminio de la fachada del edificio, correspondientes a los salones de las viviendas.
Fue una suerte que en ese momento se encontrasen pocos vecinos en el interior de los pisos, indicaron fuentes de los bomberos.
Al lugar del suceso se trasladaron asimismo efectivos de la Policía Local de Vigo. El fuego ya está extinguido y ayer los bomberos continuaban en el punto del siniestro realizando tareas de desescombro.
Dos de las tres familias que fueron desalojadas tuvieron que ser evacuadas por una ventana trasera del inmueble, explicó el alcalde de Vigo, Abel Caballero, en el lugar del incendio, hasta donde se desplazó junto con otros miembros del Gobierno local tras conocer lo sucedido.
Caballero indicó que una tercera familia que estaba en el inmueble afectado salió del edificio bajando al garaje en el ascensor. El regidor local comentó que fueron un cabo de la Policía Local y otro miembro de la Policía Nacional los que entraron por una puerta trasera del edificio, debido al calor que desprendía el fuego que afectó a la fachada, para avisar "puerta por puerta" a los vecinos. Además fueron desalojadas dos viviendas colindantes por precaución.
El alcalde subrayó que la mayor parte de los residentes estaba de vacaciones, por lo que únicamente fueron desalojadas "entre 12 y 15 personas" de tres familias. "No hay que lamentar ningún daño personal".
Ante la magnitud del incendio, se movilizaron todos los efectivos disponibles de los dos parques de bomberos, actuando un total de cinco vehículos y 22 miembros.
El fuego, según confirmó Caballero, quedó extinguido en 20 minutos y para apagarlo los bomberos no pudieron colocarse a menos de 7-8 metros frente a la fachada debido a las altas temperaturas alcanzadas.
El incendio comenzó al arder material de obra apilado en la calle destinado al encofrado para un aparcamiento próximo, que había llegado el jueves y que iba a ser colocado próximamente.
El regidor local insistió en que los vecinos del inmueble están bien y fueron realojados en hoteles de la ciudad ya que, aclaró, "en unos días no podrán volver a casa". En cuanto a las personas ausentes, dijo que, por el momento, "tienen reubicación en sus viviendas vacacionales".