M. Q. | PONTEVEDRA
Un vecino de la localidad pontevedresa de Vilaboa de 27 años perdió la vida ayer en un accidente de tráfico ocurrido en Tomeza, en el término municipal de Pontevedra, la pasada madrugada. La víctima, que pereció en el acto, acompañaba a su amigo y conductor del único vehículo siniestrado, que resultó herido leve y superó en cuatro veces la tasa de alcohol permitida. Fue el acompañante quien perdió la vida en el accidente.
El choque sobrevino tras una pérdida de control y la posterior colisión contra un árbol. El suceso se produjo en torno a las 05.30 horas de la noche entre el viernes y el sábado. Entonces ambos se dirigían por la carretera local PO-0006, que va de Marcón a Lusquiños. A la altura del lugar de A Valadiña, el automovilista, de 24 años y natural de la parroquia de Paredes, fue incapaz de conservar la trayectoria adecuada del vehículo. Como consecuencia la furgoneta que guiaba, de la marca Peugeot, se salió de la vía. Se detuvo tras el fuerte impacto contra un árbol situado en la margen derecha de la calzada. La colisión causó la muerte instantánea a Abel Iglesias, vecino de San Andrés de Cobres. La deformación que sufrió la carrocería del automóvil obligó a intervenir a los Bomberos de Pontevedra. Allí, pasando la iglesia de Tomeza y en dirección al campo de fútbol de O Carrasco, excarcelaron el cadáver de la víctima mortal. El conductor, que pudo salir del habitáculo por su propio pie, ya estaba fuera cuando llegaron los trabajadores de este cuerpo de emergencias. Presentaba heridas superficiales. De hecho, tras ser trasladado a Montecelo, recibió el alta poco después, sin precisar mayor asistencia médica.
Los vecinos de las inmediaciones donde se produjo la colisión apuntan que durante los últimos días está aumentando la presencia de aficionados a los rallies por estas carreteras comarcales, algo que achacan a la celebración durante este fin de semana de la Subida Cidade de Pontevedra. Lo notan en cómo aumenta el ruido provocado por los turismos, algunos de ellos circulando a gran velocidad. Por todo ello ayer apuntaban que los jóvenes accidentados podrían haber acudido hacia O Campiño, donde los pilotos del rally realizan sus entrenamientos.