A. TOURIÑO VILAGARCÍA
"Me derrumbo si pienso en lo que pasó. La pérdida patrimonial es importantísima; no la puedo calcular". Así se expresa Juan José Fajardo Piñeiro, dueño de J.J. Chicolino, todavía abatido por el incendio que el jueves arrasó su fábrica de cordelería de Boiro. "Se fueron al traste 30 años de trabajo y muchas ilusiones, lo que nos obliga a comenzar de cero", matiza su hijo.
Peritos de la compañía aseguradora y otros llamados por la empresa acudieron ayer a la zona del siniestro para hacer las valoraciones, a la vez que los responsables de la empresa pidieron presupuestos para proceder al desescombro, en fecha todavía por determinar. Para Jorge Fajardo, portavoz de la empresa, el trabajo más importante ahora consiste en poner en marcha la fábrica, de modo provisional, con la idea de que esté al máximo rendimiento antes de Navidad. "Nuestra principal preocupación son los trabajadores y los clientes. Puede parecer un tópico, pero hemos decidido hacer ese primer esfuerzo para que antes de un mes podamos dar el máximo rendimiento", señaló.
Ello no será óbice para que la empresa plantee incluso un ERE temporal (expediente de regulación de empleo), con la idea de que afecte al menor número de trabajadores. En el momento del siniestro figuraban 89 empleados en plantilla y otra docena de colaboradores. Los planes de la empresa pasan ahora por el alquiler de una nave en Espiñeira, muy cerca de la otra fábrica de su propiedad, Rotogal, con el propósito de que en el plazo de un mes se pueda seguir con el grueso de la actividad.
Asegura Fajardo que en estos momentos, el personal de oficina trabaja al 100%, lo mismo que en la otra empresa que regentan, por lo que ya han conseguido la plena normalidad en los departamentos de venta y reparación de maquinaria, así como de consumibles y complementos de envasado. Calculan que en la semana próxima puedan suministrar ya a sus clientes las mallas, mientras que el material de cultivo para el mejillón y las cajas de madera de envasado de bivalvos se distribuirán en un plazo "de 20 o 30 días".