AGENCIAS | MADRID
La Dirección General de la Policía y la Guardia Civil ha incoado un expediente interno al conductor del autobús donde supuestamente varios menores abusaron de una niña, ya que el chófer era guardia civil, según informaron a Europa Press fuentes policiales. El agente trabajaba hasta ayer en el parque automovilístico de la Guardia Civil como conductor en el traslado de presos. Según el procedimiento interno de la Guardia Civil, en el momento en el que a un agente se le imputa un delito, se le incoa inmediatamente un expediente interno y se le aparta del servicio, hasta que un juez resuelva su caso.
El Instituto Atenea de Villalbilla, donde estudiaban todos los implicados en el caso, ha puesto el asunto en manos de la Fiscalía de Menores. Las instancias judiciales tendrán que investigar lo sucedido y conocer si, tal y como denunció el padre de una de las presuntas agredidas, "el conductor del autobús no paró para evitar que continuara la agresión". Por ello, el centro se ha dirigido a la empresa de transportes que lleva esta ruta y ha pedido que hasta que no se esclarezcan los hechos, se cambie al conductor. A la espera de que confirme este extremo, el departamento de asuntos internos de la Guardia Civil tiene claro que el conductor ha incurrido en incompatibilidad de funciones y exclusividad laboral, ya que un guardia civil no puede pluriemplearse como chófer.
Los hechos
La supuesta agresión sexual se produjo el pasado jueves cuando los niños volvían de los Campeonatos Escolares de la Comunidad de Madrid, y lo hacían en una ruta especial para ellos y diferente de las cinco habituales que salen cada día del IES para trasladar a los alumnos a los municipios colindantes. Según denunció el padre de la menor presumiblemente vejada, que vive en Loeches, denunció ayer que la niña fue sujetada de manos y piernas y que estuvo sometida a continuas agresiones por parte de una decena de estudiantes que iban con ella en el autobús. Ahora, pedía a la dirección del centro medidas para que su hija no tuviera que encontrarse por los pasillos con sus supuestos agresores. El instituto expulsó temporalmente a los alumnos denunciados, mientras la Guardia Civil investiga los hechos porque, si son mayores de 14 años, se les pueden imputar delitos.
Según un informe de Educación, la supuesta agresión a la niña, de 12 años, se inició porque uno de los jóvenes implicados no encontraba su teléfono móvil y con este pretexto, comenzó a tocar a "otros alumnos", una actitud que llevó a que los demás "aprovecharan" el momento para manosear a otros estudiantes.