CARLOS GARCÍA | PONTEVEDRA
Cuando el martes los agentes del Equipo contra el Crimen Organizado (ECO) de la Guardia Civil irrumpieron en la mansión de José Lafuente en Sisán (Ribadumia) pronto se dieron cuenta de que los habitantes de la casa, detenidos en ese mismo instante por un supuesto delito de blanqueo de dinero derivado del narcotráfico, no ocultaban a sus visitas que vivían a todo lujo.
Según explicó ayer el sargento del ECO Galicia que dirigió la operación Sisana, piezas de marfil, electrodomésticos ultramodernos e incluso una piel de boa de más de seis metros saltaban a la vista como objetos decorativos que se exhibían en estanterías o mesas. Como si tener media docena de valioso marfil fuera "algo normal" y que, por supuesto, "no tenían que esconder".
Tampoco les llevó mucho tiempo a los agentes dar con gran cantidad de joyas. Algunas de las más exclusivas, como un collar engarzado con esmeraldas y diamantes, que fue la pieza más valiosa de todas las incautadas por la Guardia Civil. Los investigadores están a la espera de que los peritos gemológicos hagan una valoración exacta de las joyas. Sin embargo, gracias a algunas facturas halladas durante el registro de la vivienda, saben que cada una de las muchas esmeraldas que fueron localizadas en la mansión tienen un valor de unos 6.000 euros. Los relojes caros, algunos con piedras preciosas incrustadas en oro rosa, era otro de los lujos en los que supuestamente invertían para limpiar el dinero negro.
Los investigadores también hallaron 6.000 euros en efectivo. Asimismo, había abundante moneda extranjera, dólares y dinero en curso en países de Suramérica, en donde Lafuente, supuestamente, tenía importantes contactos.
La Guardia Civil también se incautó de varios vehículos que ayer se exponían en la Comandancia de Pontevedra. Un Peugeot casi desentonaba entre el BMW, el Mercedes y el Audi de alta gama decomisados. A su lado se podían ver tres quads y una motocicleta. Un gran patrimonio que se escondía entre los muros de la mansión y que la Guardia Civil aún no es capaz de valorar con precisión.